lunes, 31 de enero de 2011

Consejos Para Un Pintor Principiante... La Nancy - Historias Mal Escritas

Hay tantas maneras de llamar la atención, yo les recomendaré una infalible, salga usted a pintar al aire libre, escoja un parque, una playa o participe en los concursos de pintura para pintar in situ, la gente llegara como la moscas a la miel, rondarán, rondarán en silencio hasta que un chispazo de ingenio les llegara y al fin preguntarán ¿está pintando? ¿Usted es pintor? Si exactamente igual que cuando se cae una persona en una calle, inmediata mente un peatón muy atento le pregunta ¿se cayó?

Al poco rato ya en confianza le contara que cuando era niño tenía puros 7 en dibujo,
- Ah! viera usted los dibujos de mi nieto, ¡esos sí que son lindos!, si viene otro día se los a traer para que los vea
Ya va tomando forma la pintura y viene la pregunta del millón
¿Y la vende?
Usted le contestara honestamente que es muy difícil vender que la guardará para más adelante, de repente un golpe de suerte ¿quién sabe?

Le sorprenderá que lo contradigan, todos conocen a alguien que pinta como malo de la cabeza y lo vende todo en el paseo peatonal. Acepte con humildad el consejo para no herir los sentimientos de su admirador o admiradora a lo mejor en una de esas tiene razón.

Seguro le preguntará cuánto cuesta la pintura, él o ella querrán tenerla si la vieron nacer desde un bosquejo. Y ahí a lo mejor usted, como todos sus colegas, no le dará el precio ya que lo más seguro es que está muy lejos de su presupuesto y la respuesta otra vez lo sorprenderá.

- ¡que pena que no lo venda yo le hubiera dado hasta 5.000 pesos.

Bueno y todo esto para contarles lo que le paso a mi compadre Albino Echeverria, una vez pintando en pleno campo, alejado de la gente, Pero igual llego un invitado de piedra, el pintaba con la incomodidad de saberse observado, seguramente esperando el segundo en que le preguntaría ¿está pintando? Pero no, este mirón parecía mudo, pero molestaba igual, los minutos pasaban y mi amigo se preparaba para simplemente mandarlo a buena parte, contaba hasta 10, y nada hasta que se decidió, es que ya era insoportable trabajar sintiendo la respiración casi en hombro, se dio vuelta decidido, pero no pudo decirle nada... el mirón era una vaca.

La Nancy
Historias Mal Escritas.
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