sábado, 13 de junio de 2015

Movilizaciones: ¿Tomarse la Calle o Tomarse las Conciencias?

Jamás he estado de acuerdo con ninguna acción que afecte negativamente a otros, ni por la causa, ni por la rabia. “Tomarse la calle” es un acto violento que obliga a otros a predisponerse con emociones incontrolables y que en ningún caso promoverán el crecimiento armónico de una sociedad. Ninguna causa es justa si para sanarla es necesario incorporar a otros en contra de su voluntad. Es un hecho de la causa que la violencia solo genera violencia, no se puede esperar de otros que reaccionen con solidaridad si se les impone una "razón", y tampoco se les puede pedir a otros que sean también constructores en comunidad de un país anhelado, si en la forma en que se sociabiliza la causa se contradice con el espíritu que se busca en el fondo.

Hoy se entiende a las movilizaciones como un acto de dar a conocer los conflictos que unos están sufriendo, pero para los efectos prácticos las movilizaciones se han convertido en "actos de visibilización" de la causa, algunos han sido muy atractivos por el nivel de creatividad que han aplicado u otros, que repitiendo formulas exitosas, han logrado su objetivo: sociabilizar la causa.

Pero los últimos actos de movilización han sido conducentes a hechos repetitivos, fofos y de escaso apoyo por parte de la comunidad a la que se le hace el llamado. Ha resultado contraproducente tratar de explicar a la comunidad las razones de la causa sobre la base de violentar a otros. 

En Coronel han habido casos muy claros de esa contradicción. Los pescadores artesanales y los choferes de la locomoción colectiva (Coronel Lota) han abusado constantemente de la comunidad por “sociabilizar la causa”. Aquello solo debilita la importancia relativa que existe en el fondo del discurso y transforma a los movilizados en entes destructores de las escasas confianzas que se han logrado generar ante temas que de una importancia bastante clara. Más aún se develan contradicciones propias de los tiempos: Prometer para no cumplir mella la posibilidad de tener una sociedad organizada y pensante de sus propias realidades. 

Hoy, el perfil de esas organizaciones que levantan el puño por la causa, se escucha en el consciente colectivo con  una sola definición: MAFIA. La mafia de los pescadores que se vendieron por una cuantas lucas más a Endesa, La mafia de los choferes y dueños de las Coronel Lota que chicotean constantemente al Gobierno para evitar ser licitados y normados como ocurre en otras ciudades del país. Mafias que solo buscan el beneficio personal a costa de violentar a toda una comunidad que ya está cansada de tantos otros abusos que les impone esta democracia hipócrita. No pueden, ni deben considerarnos a nosotros como moneditas de cambio para negociar.

Tengo claro que la sociedad tiene el trasero atornillado al sofá y que ningún problema social le es ajeno. Nada está desvinculado y es necesario entregar información (el fondo) suficiente para lograr una sociedad movilizada. Pero ya basta de “tomarse” los espacios de otros para lograr única y exclusivamente beneficios personales. De eso estamos cansados!

Llegará el momento en que dejaremos de mover a las masas para empezar a mover conciencias. Llegará el momento en que nos eduquemos por una necesidad vital: Salir de la Ignorancia. Pero se hará con algo que cuesta más aún que tomarse las calles… Se hará concientizando y Jamás Violentando.

Luis Fraczinet
Secretario General
Partido Humanista Zona del Carbón



Publicar un comentario