lunes, 15 de diciembre de 2014

Jorge Rojas Miranda El Padre De La Industria Del Carbón En Chile



El industrial serenense Jorge Rojas i Miranda, nació el 23 de Abril de 1824, en la cuna de una familia parte de la aristocracia regional. Desde su temprana niñez tuvo una gran afición hacia las ciencias naturales; siguiendo en su juventud estudios en la Escuela de Minas de La Serena, donde fue discípulo del sabio naturalista polaco Ignacio Domeyko. Durante sus estudios, el obispo de la diócesis don José Agustín de la Sierra, le obsequia un libro que trataba sobre la formación de los terrenos carboníferos de Inglaterra. Quizás aquel libro es el que lo introduce al conocimiento de la minería energética, que poco tiempo después, ya alejado del norte mineral, lo convierte en el emprendedor de la explotación industrial de negro oro austral.

Luego de sus primeras experiencias industriales en la fundición de metales, es trasladado al Establecimiento de Lirquen, donde se propuso mejorar las técnicas de fundición de cobre y la reutilización de las escorias, viendo la necesidad de un mejor combustible que el extraído de los bosques circundantes y que el de las primitivas faenas carboneras de Cerro Verde, Penco-Cosmito y El Morro de Talcahuano. En esta búsqueda, el leñador Juan Esteban Valenzuela le ofrece un manto carbonífero que él conocía. Es así, como Rojas cruza el Biobio internándose por un camino primitivo, tupido de boldos, litres y quillayes, conocido como Cancha Labrada, llegando a la falda de una colina en la despoblada caleta del “Coronel”, donde el mar se estrellaba con los mantos de carbón.

Luego de contratos respectivos con los herederos de aquellas tierras, estableció en corto tiempo más de quince faenas industriales de extracción en “Puchoco”, “Obligado”, “Roble-Corcovado”, “Merquin”, “Manco” y “Playa Blanca”, ocupando ya en 1875 a más de 2000 trabajadores.

Desde un fastuoso Castillo de Cristal, residencia de la Familia Rojas-Pradel; la cual nos atrevemos a ubicar en los terrenos de la actual Termoeléctrica Bocamina; vigilaba el Establecimiento de Puchoco, que aparte de sus maquinarias, conto con una maestranza, varias locomotoras para el acarreo de carbón, un muelle para el embarque con su respectivo remolcador y lanchas y una fundición de metales, de la cual todavía quedan vestigios en Calle San Luis, en lo que hoy se conoce como Lo Rojas.

Además de su papel en la fundación y formación de lo que hoy conocemos como Coronel, influyo en el progreso industrial y agrícola de la región, impulsando las bases de instituciones como el Club Concepción y el Banco de Concepción; fue además, un reconocido filántropo que amparo instituciones sociales, de beneficencia e instrucción popular, apoyando corporaciones de caridad de Chillan, Linares, Cauquenes y Santiago y un tenaz protector de la prensa progresista. Participó fervientemente en política, así como activamente del alzamiento regionalista, desde Concepción contra el gobierno centralista de Manuel Montt en 1851, siendo reducido a prisionero y conducido a Santiago, aprovechando algunos, esta ausencia para usurpar sus derechos mineros, restituidos luego de costosos juicios, que sentaron jurisprudencia en la legislación minera. En 1859, contribuyo al pronunciamiento liberal; fue Diputado en representación del Departamento de Lautaro (Coronel, Lota, Santa Juana), y Senador por Maule. Fue partidario del bando leal al presidente para la Revolución de 1891, el cual salió derrotado; iniciándose la persecución a los adherentes de Balmaceda; Rojas debió refugiarse en el claustro de Santo Domingo con su familia. El lunes 18 de julio, a las diez y media de la mañana, en un frío invierno del año 1892, fallece a los 68 años, en su Castillo de Cristal, el padre de la industria del carbón en Chile

Por PEDRO NEIRA MILCHIO
MEDICO CIRUJANO DE PROFESION – HISTORIADOR Y ARQUEOLOGO INDUSTRIAL DE AFICION

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