Se Acabó El Circo De España E Italia Con La Flota Humanitaria Para Gaza



Los buques enviados por los gobiernos de Italia y España para escoltar a la Flotilla Global Sumud con ayuda humanitaria para Gaza se retiran.

 

El buque español no entrará en la zona de exclusión militar israelí y solo se limitará a alguna eventual tarea de rescate. Es decir, si Israel destruye todo y hay que empezar a recoger náufragos flotando por el Mediterráneo.

 

Con respecto al buque italiano, los mismos integrantes de la flotilla humanitaria denuncian que la tripulación buscó persuadirles a detener su viaje hasta Gaza, lo cual fue calificado por los activistas como un intento de minar la moral de los presentes.

 

En Europa difícilmente surja algún Gobierno que haga frente al genocidio llevado a cabo por Israel. Y de todos los países europeos, Italia y España son los que menos harían algo por los palestinos.

Volverán Las Oscuras Golondrinas... de Gustavo Adolfo Bécquer

 Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres….
ésas… ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día….
ésas… ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar,
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…, desengáñate,
así… ¡no te querrán!

Quiero Paz... Eduardo Gatti

¿Cuánto demora el hombreEn entender?¿Cuánto demora en discernir?Esperaré hasta que salga el solEn triste y bella oscuridad
Tarda la flor para abrirTu pecho al finTu corazónNo sé si mucho séO poco al finSolo sé que te quiero a tí
Quiero pazQuiero una pausaQuizá morir de amor en tu miradaSin pasado, sin temoresY sin prejuicios que me nublen
Y en este barcoDe soledadNavegan todos¿A dónde va?
Atardecer, silencioRespiro hondoDespués de días trabajarMe vi en tus ojos sin querer
Caí profundo, amor quizásNo sé si mucho séO poco al finSolo sé que te quiero a tí
Quiero pazQuiero una pausaQuizá morir de amor en tu miradaSin pasado, sin temoresY sin prejuicios que me nublen
Muere el tiempoSe abre el silencioContéstameAbrázameNo sé si mucho séO poco al finSolo sé que te quiero a tí
Quiero pazQuiero una pausaQuizá morir de amor en tu miradaSin pasado, sin temoresY sin prejuicios que me nublen
Quiero pazQuiero una pausaQuizá morir de amor en tu miradaSin pasado, sin temoresY sin prejuicios que me nublen
Quiero pazQuiero una pausaQuizá morir de amor en tu miradaSin pasado, sin temoresY sin prejuicios que me nublen
Quiero pazQuiero una pausaQuizá morir de amor en tu miradaSin pasado, sin temores





¿Por Qué En América Latina No Hay Armas Nucleares?

Una mezcla de geopolítica y compromiso científico condujo a la creación de la primera zona desnuclearizada del planeta.

Imagen ilustrativa
Gettyimages.ru Imagen ilustrativa
Gettyimages.ru[

En un mundo donde los conflictos entre potencias nucleares constituyen siempre una inquietante posibilidad, América Latina destaca por haberse erigido en la primera región del mundo que apostó por declararse territorio libre de armas atómicas.

 

Ello ocurrió en 1967 con la firma del Tratado de Tlatelolco, suscrito por los gobiernos de Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Uruguay y Venezuela.

 

En el texto se consagra el compromiso de las naciones "a utilizar exclusivamente con fines pacíficos el material y las instalaciones nucleares sometidos a su jurisdicción", así como la prohibición de prácticas relacionadas de algún modo con el uso bélico de la energía atómica, en una lista que incluye ensayos, fabricación, producción o adquisición de armas nucleares, así como cualquier forma de asentamiento de esta clase de armamento.

 

Del mismo modo, los países latinoamericanos y caribeños firmantes del acuerdo se obligaron a sí mismos a no participar, ni siquiera indirectamente, en cualquier procedimiento vinculado con la industria bélica nuclear.

 

 

OPANAL

Los suscriptores del pacto se encargaron asimismo de precisar una definición de armas nucleares que no estuviera atada a lo que existía para la época y, en su lugar, optaron por enfocarse en sus efectos, lo que dotó al instrumento legal de un carácter atemporal, poco sensible a modificaciones futuras debidas a cambios de aires políticos.

 

"Para los efectos del presente Tratado, se entiende por 'arma nuclear' todo artefacto que sea susceptible de liberar energía nuclear en forma no controlada y que tenga un conjunto de características propias del empleo con fines bélicos. El instrumento que pueda utilizarse para el transporte o la propulsión del artefacto no queda comprendido en esta definición si es separable del artefacto y no parte indivisible del mismo", se lee en el artículo 5 del Tratado.

 

Sin embargo, el Tratado de Tlatelolco constituye la cúspide de otras iniciativas dirigidas a crear zonas no nucleares en el mundo, que fue posible gracias al compromiso de sus especialistas, quienes vieron en la ciencia atómica una oportunidad para mejorar la vida de la gente, y de una responsabilidad con la paz mundial desde América Latina.

 

El camino a Tlatelolco

"La idea de una zona libre de armas nucleares surgió inicialmente en la década de los 50 [del siglo XX]. El primer éxito, que se obtuvo en los espacios deshabitados de la Antártida, consistió en la prohibición de las armas, explosiones nucleares y evacuación de desechos radiactivos en la región", se aviene en recordar José Martínez Cobo, quien ejerció como secretario general del Organismo para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina (OPANAL) entre 1981 y 1985.

 

OPANAL

El experto y diplomático ecuatoriano precisa que si bien este pacto "no afectaba a ninguna población", dado que el continente helado no tiene asentamientos permanentes, sí abrió el compás para la firma de otros acuerdos como el Tratado de Moscú (1963), donde "se prohiben los ensayos con armas nucleares en la atmósfera, el espacio extraterrestre y debajo del agua", y el tratado que impide emplazar armas nucleares en los fondos marinos y en el subsuelo.

 

Empero, explica Martínez Cobo, ninguna de esas iniciativas parecía afectar directamente a las poblaciones humanas. En su lugar, en su día se pensó que "irían seguidos por el establecimiento de zonas libres de armas nucleares en varias regiones habitadas del planeta", que es lo que acabó sucediendo con el Tratado de Tlatelolco.

 

Desde otro costado, asuntos como la Crisis de los Misiles de 1962, que pusieron al mundo al borde de una catástrofe nuclear, también sirvieron de impulso para emprender caminos diplomáticos orientados a mantener a la región fuera de la amenaza que implicaría un enfrentamiento directo entre EE.UU. y su rival de entonces, la Unión Soviética.

 

A este respecto resultó decisivo el trabajo del mexicano Antonio García Robles. Abogado y diplomático, presidió a inicios de la década de 1960 la Comisión Preparatoria para la Desnuclearización de América Latina, cuyo resultado fue la firma del Tratado de Tlatelolco.

 

Su carrera inició en 1939 como funcionario de la Embajada mexicana en Suecia. Luego, tras cumplir labores en la cancillería de su país, participó de hechos trascendentes como las conferencias internacionales que dieron lugar a la formación de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de Estados Americanos (OEA).

 

En la década de 1970 fue nombrado canciller y desde esa posición continuó trabajando en pos del desarme nuclear, lo que le valió ser distinguido por la academia sueca con el Nobel de la Paz en 1982, convirtiéndose en el primer mexicano galardonado con esa distinción.

 

Científicos para la paz

No obstante, los esfuerzos políticos y diplomáticos para garantizar que América Latina se constituyera en una zona libre de armas nucleares no necesariamente habrían llegado a buen puerto –o, al menos, no tan rápidamente–, si los científicos no hubieran estado estructuralmente comprometidos con el uso pacífico de la ciencia nuclear.

 

En la década de 1960 ya estaba suficientemente claro que la construcción de bombas y otra clase de artefactos bélicos cargados de material radiactivo pudo tener lugar porque muchas mentes brillantes de la época se sumaron al aparato militar-industrial de EE.UU. y la Unión Soviética.

 

En contraste, los científicos latinoamericanos especializados en energía atómica apostaron desde siempre al uso pacífico de la energía atómica. Es el caso del venezolano Humberto Fernández Morán, quien en 1954 lideró la creación de un centro dedicado al uso de la energía nuclear con fines médicos en la localidad de Altos de Pipe, a pocos kilómetros de la capital venezolana.

 

Según describe la historiadora Gloria Carvalho en un libro dedicado a Fernández Morán, se trató de "un centro de avanzada mundial dedicado a usos pacíficos de la energía nuclear, con capacidad para estudiar a profundidad el cerebro y curar afecciones y tumores cerebrales con haces de neutrones".

 

Este fue el primer país de Latinoamérica que creó un centro para el uso pacífico de la energía nuclear

 

Ya en 1950, Argentina había creado la Comisión Nacional de Energía Atómica y, ocho años más tarde, con asistencia estadounidense, puso en marcha el primer reactor nuclear de América Latina, destinado a fines de investigación. Lo llamó Enrico Fermi, en honor a uno de los padres de la física nuclear.

 

De igual modo, en 1956, Brasil fundó el Instituto de Energía Atómica (IEA) en São Paulo –el primero de la región–, a lo que siguió la creación de la empresa pública Nuclebras, cuyo objetivo fue desarrollar el uso civil de la energía nuclear.

 

A estos países se sumó México, con el establecimiento de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN) en 1956 (conocida luego bajo el nombre de Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias) y en 1964 puso en funcionamiento su primer reactor nuclear, el Triga Mark III, en las instalaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares.

 

En la década de 1960, otras naciones como Chile y Perú dieron pasos semejantes. En todos los casos, los esfuerzos estuvieron orientados a promover la investigación científica en física, química y medicina nuclear; a la producción de radioisótopos para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y a la mejora de capacidades técnicas para futuras aplicaciones energéticas.


El rol de EE.UU. y el presente

Sin embargo, pese a que es innegable que la buena voluntad de los científicos y su espíritu pacifista resultó determinante para que América Latina nunca desarrollara armas nucleares ni se involucrara en actividades destinadas a su fabricación, producción o almacenamiento, no puede dejarse de lado que EE.UU. también fue promotor del uso civil de la energía nuclear en la región, con el programa Átomos para la Paz.

 

¿Podría haber desencadenado EE.UU. una nueva carrera armamentista nuclear?

 

Se trata de una propuesta presentada ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1953 por el presidente estadounidense de entonces, Dwight Eisenhower. En una jugada brillante, el mandatario enfocó su discurso a los para entonces llamados "países en desarrollo" –Sur Global– y presentó la energía atómica "como un medio para alcanzar mayores cotas de progreso y bienestar en el mundo entero", según se recoge en un documento de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA).

 

En la misma intervención, Eisenhower apuntó a la necesidad de crear una entidad, de la que también debía participar la Unión Soviética, para controlar el uso de la energía nuclear en el mundo. Tras años de negociaciones, en 1957 se instaló en Viena la primera conferencia de la OIEA, una institución que, sin estar exenta de polémicas, ha resultado clave para vigilar el estatus de los programas nucleares de todo el mundo.

 

En cualquier caso, el establecimiento de zonas desnuclearizadas como América Latina sirve de ejemplo de lo que puede lograrse cuando la voluntad de paz se impone y ello es particularmente relevante en tiempos convulsos. La existencia de programas nucleares opacos como el de Israel, en una zona altamente conflictiva como Oriente Próximo, hacen de esta región un candidato ideal a su declaración como territorio libre de armas nucleares. Lamentablemente, esta iniciativa sigue esperando.

 

Fuente

https://actualidad.rt.com/a-fondo/557434-america-latina-no-hay-armas-nucleares

En Tierras Blancas de Sed… Por Gabriela Mistral

En tierras blancas de sed

partidas de abrasamiento,

los Cristos llamados cactus

vigilan desde lo eterno.

 

Soledades, soledades,

desatados peladeros.

La tierra crispada y seca

se aparea con sus muertos,

y el espino y el espino

braceando su desespero,

y el chañar cociendo el fruto

al sol que se lo arde entero.

 

Y en el altozano y en

las quebradas, como aperos

tirados como tendal,

tumbados de buhoneros,

aldeas y caseríos

llenos de roña y misterio.

 

Locos repechos, bajadas

como para niño y ciervo,

pero apenas un boecillo

de pastos de trecho en trecho

y caseríos callados

a medio alzarse, de miedo,

bajo el viento que los lleva

y que los suelta en dos tiempos.

 

Y otras tierras desolladas

en Bartolomé inmensos,

de un costado desangradas,

del otro en tendido incendio.

Y otra y otra vez aldeas

acurrucadas, friolentas,

con techo de paja y

huyendo y permaneciendo.

 

Tienen sed el cabrero

el olivillo y la salvia,

el pasto de cortos dedos

y el cuarzo y el cuellecillo

de muchachito y el ciervo.

Miseria de higuera sola

azuleando higos cenceños

y de tunal en que araña

a tientas un rapazuelo

y de mujeres que vuelcan

las “gamelas” y los tiestos

y el umbral empedernido:

toda la Tierra y el cielo.

 

Claman ¡agua!, silabean

¡agua! durmiendo o despiertos.

La desvarían tumbados

o en pie, con substancia y miembros.

Y agua que les van a dar a

los tres entes pasajeros

con garganta que nos arde

y los costados resecos.

 

Cruzamos, pasamos, blancos

de puna y de polvo suelto,

del resuello de la Gea

y el sol blanco de ojo ciego

y repetimos los tres

callando, de pecho adentro;

Agua de Dios, un cadejo

de nube, un hilillo fresco.

 

El agua en sorbo o en hebra,

sonando su silabeo,

merced al hilo de agua

delgada, piedad de estero,

mejor que el oro y la plata

y el amor dado y devuelto.

 

No se me doble el huemul

al que le blanquea el belfo

y no me mire el diaguita

que me rompe su deseo.

Un poco más y ella salta

con sus ojos azulencos

y van a beber de bruces

con rizadas de contento

más doblados que sus cuellos

iguales en ciervo y ciervo.

 

Se áran, o siguen y arden,

callan y laten enteros;

y el soplo que yo les doy

no les vale, de ser fuego…

 

Apunta si el “ojo de agua”,

ya en lo bajo del faldeo;

yo no sé, no, si es verdad

o mentira del deseo.

Está redondo y perfecto,

está en anillo pequeño;

brilla pequeñito y quieto

con dos párpados de hierba

y el ojo a nosotros vuelto

asombrado de si mismo,

sin voz, pero con destello

milagro tardio y cierto.

 

¡Cómo beben, cómo beben

que yo les oigo los cuellos!

Y bebiendo son iguales

el con belfo y el sin belfo.

La lenguecilla rosada

apura su terciopelo

y el niño bebió con toda

su cara que tomo y seco.

 

De su libro Poema de Chile, 1967. Editado en Barcelona.

Epifanias Varias, El Huracán Dorothy Y Otras Cosas...


Tenía que aparecer Dorothy para que, cual huracán, se nos revelara de golpe que existen funcionarios que hacen mal uso de un derecho legal y que hay médicos que profitan sin asco de aquello. ¡Qué descubrimiento! Una verdadera epifanía.

Por Hasael Conese


Se anuncian sanciones, “esto no puede estar pasando” claman las autoridades de turno (hay una que vendía licencias y ahora legisla)… pero, pero, como somos como la pececita Dory y carecemos de memoria de corto plazo, esta escandalera será pronto olvidada y tapada por otra y así sucesivamente.

 

Nos hemos convertido en un meme, donde el que la lleva es el “más vío puh hermano”, “hay que puro saber hacerla loco”, y el que trata de hacer las cosas bien, sin saltarse la fila, pertenece al gremio de los hueones… perdón por el francés.


 

Se vienen sumarios, porque al funcionario penca no se le puede echar así nomás, no, no no, hay que respetar sus derechos  –aunque él se pase los derechos de los demás por cierta parte-  y dar curso al procedimiento del Estatuto Administrativo o al de la institución pertinente. Son poquitos artículos, un corto plazo de duración y sanciones determinadas, pero, ¿qué pasará, ah? (y aquí me las doy de brujo):

– De los 25 mil y tantos, con suerte le darán la p.l.r a un 1 a 2%, con suerte.

– Muchas de las joyitas renunciarán antes (ya lo están haciendo), para luego agarrar otra peguita con el gentil patrocinio del gobierno de turno.

– Aparecerán las asociaciones de funcionarios que, cual paladines de la justicia, irán en defensa de sus asociados (hay una institución de uniforme verde que tiene 12 gremios, ¿qué tal?)

– Se pedirá la nulidad de los procedimientos, se reclamará a Contraloría o tribunales, vía recurso de protección y los sumarios se eternizarán (conozco algunos que llevan 5 años y contando), etc, etc.

 

La corrupción no es patrimonio exclusivo de uno u otro sector, no es un problema de izquierdas ni de derechas; no hay instituciones corruptas per se, sino sujetos que tienen como modo de vida aprovecharse del sistema y defraudarlo, desde las más altas esferas hacia abajo… 

 

Solo se trata de respetar las normas y tener un poco de decencia, no más que eso.

La Razón Por La Que Bolívar Ganó El Título Más Glorioso Que "El Cetro De Todos Los Imperios De La Tierra"

El padre de la independencia de cinco naciones latinoamericanas fue reconocido en vida por su lucha en contra de la monarquía española.


Retrato de Simón Bolívar del pintor peruano Daniel Hernández.



Cuando se habla de Simón Bolívar, se le llama indistintamente por su apellido o por uno de los títulos que lo han acompañado en la posteridad y que lo definen plenamente: Libertador.

 

El 23 de mayo de 1813, Bolívar entró a la ciudad de Mérida (actual estado del mismo nombre). Durante ese año había estado al frente de la Campaña Admirable —una gesta que marcó un punto de inflexión en la guerra de independencia— desde la Nueva Granada, donde se exilió tras la pérdida de la primera República en Venezuela.

 

Como parte de esta maniobra militar de largo aliento que buscaba hacerse con el occidente venezolano, Bolívar arribó a Mérida, uno de los estados occidentales atravesado por la cordillera de los Andes.

 

La Entrada Triunfal A Mérida

 

Una vez en Mérida, fue aclamado por el pueblo como Libertador, que lo recibió entre vítores. Esa ciudad había sido parcialmente destruida por un terremoto en 1812, por lo que su llegada causó gran emoción entre la población, que vivía entre ruinas.

 

El escritor e historiador merideño Tulio Febres-Cordero (1860-1938) publicó un texto cargado de poesía para referirse a la presencia del Libertador en su terruño, recoge Frontera Digital:

 

«En una hermosa mañana de mayo, el mes de las flores por excelencia, la ciudad melancólica se alegra, sus desiertas calles se llenan de gente, las campanas se echan al vuelo, y en los balcones y ventanas de sus casas semiarábigas, brillan ardientes y seductores entre dulces sonrisas, los negros ojos de recatadas doncellas, que esperan anhelantes el desfile de la vistosa comitiva, donde viene el guerrero afortunado, el caballero de la Torre de Plata y de la Celeste Espada. Es Bolívar que llega.»

 

Febres-Cordero, en su texto, agregó que Bolívar fue recibido «en asamblea pública» en la casa Consistorial, tanto por «patricios, togados y sacerdotes, revestidos de imponente gravedad y con los corazones henchidos de gratitud y simpatía«.

 

Ante esta bienvenida, el Libertador pronunció un «breve y elocuente discurso», donde destacaba: «Permitidme señores expresar los sentimientos de júbilo que experimenta mi corazón al verme rodeado de tan esclarecidos y virtuosos ciudadanos, los que formáis la representación popular de esta patriótica ciudad, que por sus propios esfuerzos ha tenido la dicha de arrojar de su seno a los tiranos que la oprimían«.

 

Tras estas palabras, prosigue Febres-Cordero: «y enseguida aquella asamblea de próceres y todo el pueblo, agolpado frente a la casa Consistorial, gritaron: ‘¡Viva Bolívar!’ ‘¡Viva El Libertador!’, quedando así con este calificativo el futuro fundador de cinco naciones soberanas«.

 

Sobre su arribo, el propio Bolívar escribió el 24 de mayo de 1813: «Ayer he tenido la satisfacción de entrar a esta ciudad, capital de la Provincia de Mérida, donde se hallaban ya la vanguardia, centro y retaguardia del Ejército«.

 

El Libertador De América

 

Este título de ‘Libertador de Venezuela’ fue otorgado oficialmente a Bolívar el 14 de octubre de ese año por la Municipalidad de Caracas. Días después, escribió Bolívar: «Vuestras señorías me aclaman capitán general de los Ejércitos y Libertador de Venezuela: título más glorioso y satisfactorio para mí, que el cetro de todos los imperios de la tierra«.

 

La razón para otorgarle esa distinción, según las autoridades de la Municipalidad, fue su victoria y el «haber dejado deshechas y aniquiladas las fuerzas enemigas que vinieron últimamente de España», según la Biblioteca Cervantes.

El Ario Perfecto: El Agente Soviético 'invisible' Nikolái Kuznetsov Que Diezmó A Nazis En La Retaguardia

"Que los fascistas sepan de lo que es capaz un patriota ruso y un bolchevique. Que sepan que es imposible conquistar a nuestro pueblo, como es imposible apagar el sol", era el mensaje del partisano.



El agente soviético Nikolái Kuznetsov vestido como un oficial alemán.


 

Publicado en RT Noticias

 

Corría el mes de junio de 1943. Las tropas soviéticas cavaban día y noche en la provincia de Kursk, preparando los emplazamientos de fuego para repeler la ofensiva hitleriana a gran escala y luego contraatacar, cambiando así de una vez para siempre el carácter de los combates en el frente del Este. De allí en adelante, los alemanes ya no serían capaces de lanzar ofensivas a gran escala. 

 

Los hitlerianos no tenían ni idea de que el éxito de los soviéticos fue logrado gracias a que tenían un as bajo la manga: un ario ideal profundamente infiltrado en su retaguardia. Se llamaba Nikolái Ivánovich Kuznetsov, un agente soviético que no solo dominaba perfectamente varios dialectos del alemán, sino que estudió a su enemigo de los pies a la cabeza, riéndose en la cara a la muerte. 

 

Los comunicados oficiales que homenajean las hazañas de Kuznetsov suelen ser breves y concisos. Y es entendible: muchos archivos que guardan la historia de sus proezas todavía están lejos de ser desclasificados. Por tanto, a la hora de enumerar los logros de Nikolái Ivánovich, todo puede encajar en un solo párrafo.

 

Empero, la lista de méritos solo sirve para una placa conmemorativa cerca de un monumento dedicado a Kuznetsov. Detrás, como siempre, hay una historia humana. Eso sí, en aquellos tiempos, seguir siendo humano era extremadamente difícil. 

 

Nikolái Kuznetsov.


"Un Berlinés Nativo"

 

Nikolái Kuznetsov nació en 1911 en el boscoso y perdido rincón de lo que era la gobernación de Perm del Imperio ruso a poco más de 200 kilómetros de la ciudad de Ekaterimburgo. Cuando ya finalizaba sus estudios en una escuela técnica, tuvo que empezarlo todo desde cero tras ser calumniado por supuestamente ocultar su procedencia de una familia de campesinos relativamente acaudalada.

 

Ya durante los años de aprendizaje, el futuro agente Kuznetsov se destacaba por sus singulares dotes lingüísticas: el idioma con el que trabó más amistad fue el alemán. Si bien a lo largo de su vida nunca cesó de mejorar sus aptitudes, quien le dio el primer impulso fue una profesora que se había graduado en Suiza. Asimismo, aprovechaba cualquier contacto con los germanohablantes que estuvieran al alcance de su mano. Así, en las clases de taller hablaba con un profesor que era un exprisionero capturado en la Primera Guerra Mundial, al tiempo que pasaba frecuentemente por una farmacia para charlar con un farmacéutico originario de Austria. 

 

Al mudarse en 1934 a la ciudad de Sverdlovsk (hoy Ekaterimburgo), Kuznetsov ya trabajaba para los órganos de seguridad soviéticos. Al instalarse en la planta de Uralmash, Nikolái se comunicaba a menudo con más de un centenar de especialistas alemanes que colocaban allí la tecnología de producción y realizaban el mantenimiento de la maquinaria. Aparte de detectar a espías camuflados como obreros, Kuznetsov pudo aprender varios dialectos del alemán, así como estudiar los modales de trabajadores alemanes, sus costumbres y psicología. 

 

El historial de Kuznetsov, que en 1938 pasó varios meses en los calabozos chekistas, pero finalmente salió sin mayores implicaciones, atrajo la atención de los más altos mandos de inteligencia. "Especialista en silvicultura. Honesto, inteligente, de carácter fuerte. Y con asombrosas habilidades lingüísticas. Habla un excelente alemán, conoce el esperanto y el polaco. En pocos meses aprendió la lengua komi hasta tal punto que los locales lo tomaron por uno de los suyos". Así describían a Kuznetsov los que le conocían de cerca.

 

Empero, una serie de cumplidos no bastaban para obtener luz verde para una promoción, por lo que la jefatura hizo una especie de examen lingüístico a Kuznetsov.  La mejor evaluación no fue un sobresaliente, sino la reseña de un agente soviético que acababa de volver de Alemania: "Habla como si fuera un berlinés nativo". 

 

"Quedé con Kuznetsov para mañana y vino a mi casa. Cuando pisó el umbral, me quedé asombrado: ¡un auténtico ario! Más alto que la media, esbelto, delgado pero fuerte, rubio, nariz recta, ojos azul grisáceo. Y tenía un porte fino, como si fuera un militar, ¡y éste era un leñador de los Urales!", resumía su cita con Kuznetsov Leonid Raijman, uno de los jefes del aparato central de contrainteligencia del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos, más conocido como NKVD. 

 

Tras este éxito, Kuznetsov, quien actuaba bajo el alias de Kolonist, aterrizó en Moscú. Siendo un agente supersecreto, su misión principal radicaba en trabar amistades con empleados de embajadas extranjeras para descubrir a espías infiltrados, principalmente, entre los enviados del Tercer Reich. Interpretar el papel de un alemán no le costaba mucho a Kuznetsov: pasó años preparándose para esta caza, conociendo ya casi todos los hábitos de sus blancos.

 

Espera Agobiante

 

Con el inicio de la Gran Guerra Patria, Kolonist, que se había estado preparando para trabajar en el exterior, abarrotó a la jefatura con peticiones para que le enviaran a luchar "en el frente o en la retaguardia de las tropas invasoras alemanas en nuestro suelo". Empero, Kuznetsov nunca llegó al frente e incluso en los momentos más dramáticos, con los hitlerianos literalmente a puertas de Moscú, los mandos mantenían a Nikolái Ivánovich fuera de los combates. Este se indignaba y rabiaba por poder entrar en las trincheras enemigas, pero la pura lógica sugería a Kolonist para otras tareas.

 

Así, fue alistado en una unidad especial comandada por el legendario agente Pável Sudoplátov, quien supervisaba los preparativos del grupo que sería lanzado a la retaguardia alemana. En aquellos días, Kuznetsov bregó día y noche: estudiaba cuidadosamente su leyenda, pulía sus dotes de observación, orientación sobre el terreno, saltos en paracaídas, cifrado, así como practicaba con diversos tipos de armas, tanto soviéticas como alemanas. 

 

La preparación incluía también el análisis de la estructura y la organización de la Wehrmacht, sus estatutos, rangos, insignias, condecoraciones de todas las ramas del Ejército, la Policía y las SS. A finales de julio de 1942, Kuznetsov fue incluido en el destacamento de sabotaje Pobediteli (Vencedores, en español) bajo el comando de Dmitri Medvédev.

 

"La guerra para liberar a nuestra Patria de la escoria fascista exige sacrificios. Inevitablemente, hay que derramar mucha sangre para que nuestra amada Patria florezca y se desarrolle y para que nuestro pueblo viva libremente. Para derrotar al enemigo, nuestro pueblo no escatima lo más preciado: su vida. Los sacrificios son inevitables. Y quiero decirle francamente que hay muy pocas posibilidades de que regrese con vida. Es casi al 100% que tendré que hacer el último sacrificio. Y voy a hacerlo con toda calma y conscientemente, porque soy profundamente consciente de que estoy dando mi vida por una causa santa y justa, por el presente y el floreciente futuro de nuestra Patria", escribía Kuznetsov en una carta a su hermano que debería ser abierta solo tras su muerte. 

 

El Arte De Saboteador

 

El 25 de agosto, Nikolái Kuznetsov saltó en paracaídas en lo profundo de la retaguardia enemiga, más concretamente, en los bosques de Sarny, en la provincia ucraniana de Rovno, cerca de la ciudad homónima, convertida en la capital de facto de Ucrania y sede de la administración hitleriana conocida como Reichskommissariat.

 

Apareció en la ciudad como Paul Wilgelm Zibert, oberleutnant del 230º regimiento de la 76ª división de infantería, con dos Cruces de Hierro y la medalla 'Por la marcha invernal hacia el Este'. Pronto, Paul Zibert logró colarse en las filas de los oficiales alemanes sin levantar sospechas, procediendo a recabar toda información valiosa que pudiera ayudar a infligir pérdidas al enemigo. 

 

En noviembre de 1942, llegó un telegrama desde Moscú que apuntaba a datos de inteligencia de que la sede de campaña de Hitler se hallaba en Ucrania. El destacamento de partisanos tenía que averiguar su ubicación concreta. Al analizar la situación, el grupo concluyó que el cuartel general Werwolf se ubicaba cerca de la ciudad de Vinnitsa, a unos 500 kilómetros de la unidad de Medvédev.

 

Para encontrar la ubicación de Werwolf, Kuznetsov leía de cabo a rabo la prensa hitleriana en el territorio ocupado. En particular, llamaban la atención los reportes sobre conciertos de ópera en Vinnitsa a los que asistían el reichmariscal Hermann Göring o el mariscal general de campo Wilhelm Keitel, el hombre que en mayo de 1945 firmaría el acta de rendición. ¿Qué buscaban estos dos dirigentes en una ciudad relativamente pequeña como Vinnitsa?

 

Pronto Kuznetsov, que había trabado amistades entre los que servían en el Reichskommissariat de Ucrania, supo de uno de sus 'compañeros de combate' que el reichsführer Heinrich Himmler debía estar en la ciudad, lo que hacía pensar lo siguiente: Hitler estaba cerca. A mediados de diciembre, Kolonist y sus camaradas emprendieron una audaz misión en la carretera entre Kiev y Lvov para capturar a unos oficiales que portaban un portafolios que confirmaron las conjeturas del grupo: el cuartel general de Hitler se ubicaba cerca de Vinnitsa. 

 

En la primavera de 1943, Paul Zibert transmitió al Centro datos cruciales sobre el blindaje aumentado de los nuevos tanques alemanes Tiger y Panther, que debían romper las líneas soviéticas durante la operación Ciudadela con el objetivo de cercar al Ejército Rojo en la batalla de Kursk, un objetivo que nunca se cumplió. Meses después, la inteligencia soviética estaba de nuevo en deuda con Kuznetsov: desbarató un plan de magnicidio alemán para matar a Stalin, Roosevelt y Churchill durante la conferencia de Teherán a finales de noviembre de 1943. 



Un tanque pesado alemán Tiger en el frente del Este, 1943.

 

Aparte de la recopilación de datos, Kuznetsov eliminaba a los dirigentes hitlerianos nombrados para administrar los territorios ocupados. Si bien los operativos no terminaron bien con el reichskommissar de Ucrania, Erich Koch, quien logró escapar de la justicia, Kolonist diezmó considerablemente las filas de los jerarcas del Tercer Reich, infundiendo una constante sensación de miedo a sus futuras víctimas. En realidad, no fueron víctimas. Fueron animales disfrazados como humanos condenados a muerte. Entre los blancos alcanzados figuraban personajes como el jefe de las tropas punitivas en Ucrania, el general Max von Ilgen; el jefe del llamado Tribunal Supremo en el territorio ocupado de Ucrania, Alfred Funk, así como otros jerarcas nazis. 

 

A medida que el frente se movía cada vez más a las fronteras occidentales de la URSS, al grupo de Kuznetsov se le asignó la tarea de reubicarse en la ciudad de Lvov. Ya en febrero de 1944, el oberleutnant Paul Zibert hizo notar su presencia en la urbe, al liquidar al vicegobernador de Galitzia, Otto Bauer. 

 

Sin embargo, la situación en la ciudad pronto se tensó con los hitlerianos, conscientes de que había un topo en sus escalafones, por lo que recrudecieron al máximo su guerra contra los partisanos. Kuznetsov, quien durante su estadía en la retaguardia enemiga muchas veces estuvo cerca del fracaso, sentía que la ventana de oportunidades se estaba cerrando, por lo que tomó la decisión de dirigirse hacia la línea del frente. La noche del 9 de marzo, Kuznetsov, junto con sus compañeros de combate Kaminski y Belov, cayó en una emboscada de un grupo de nacionalistas ucranianos cerca de la localidad de Boratin en la provincia de Lvov. El ario perfecto no se rindió, luchando hasta el final. 

 

Vivir Después De La Muerte

 

"Amo la vida, aún soy joven. Pero si es necesario sacrificar mi vida por la Patria, a la que amo como a mi propia madre, lo haré. Que los fascistas sepan de lo que es capaz un patriota ruso y un bolchevique. Que sepan que es imposible conquistar a nuestro pueblo, como es imposible apagar el sol. Para ser leído sólo después de mi muerte. El 24 de julio de 1943. Kuznetsov". 

 

Quizá uno de los episodios que resuma mejor el inquebrantable empeño de Kolonist a su causa es la forma en la que sale su nombre en una orden del Soviét Supremo de la URSS que le concede el título de héroe de la Unión Soviética a título póstumo. En una nota fechada el 5 de noviembre de 1944, el ario blanco, a diferencia del resto de los condecorados, figura sin rango: la inscripción dice solamente Nikolái Ivánovich Kuznetsov. El mundo no debería saber más: el nombre de Paul Zibert habla por sí solo, siendo sinónimo de una impecable labor de inteligencia. 

 

Si quieren conocer más historias de este tipo, pueden escucharlas en el pódcast 'Huellas rusas', disponible en la mayoría de las plataformas correspondientes.

 

Timur Medzhídov

Fuente: RT Noticias

Detalles Escalofriantes De La Muerte En El 'trono De Fuego', La Ejecución Más Cruel De La Historia

Desde un asiento de hierro ardiendo, hasta canibalismo, el ‘rey campesino’ sufrió brutales castigos por levantarse ante la nobleza húngara.



A lo largo de la historia se han empleado múltiples métodos de tortura barbáricos para castigar y terminar con la vida de aquellos que se consideraba que habían hecho una falta. Algunos eran decapitados, otros colgados, arrastrados o descuartizados. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerda que ninguna ejecución supera a la muerte de György Dózsa en el ‘trono de fuego’.

 

György Dózsa fue un noble militar de Hungría a quien se le designó convocar voluntarios para una cruzada contra los turcos en 1514, logrando reunir cerca de 100.000 campesinos. El combate fue suspendido, pero los campesinos descontentos, sin comida ni ropa, comenzaron a expresar sus quejas sobre los terratenientes y se negaron a regresar a sus labores.

 

Con la intención de derrocar a la nobleza, Dózsa lideró a los campesinos en una revuelta en la que quemaron cientos de solariegas y castillos y asesinaron a miles de nobles. Pero la suerte les duró poco y, finalmente, fueron derrotados por János Zápolya, quien luego fue rey de Hungría.

 

Una Muerte «Increíblemente Bárbara» 

 

Después de ser capturado, Dózsa, que había recibido el apodo de ‘rey campesino’, sufrió una de las torturas y ejecuciones más crueles de la historia de la humanidad. Inicialmente, los nobles a los que planeaban derrocar organizaron una coronación simulada en la que lo obligaron a sentarse en un trono de hierro. Ese asiento lo calentaron hasta que estaba al rojo vivo, y a Dózsa le colocaron en la cabeza y la mano una corona y un cetro, también de hierro ardiente.

 

Seguía vivo tras una hora de calvario, y entonces fue derribado de su ‘trono de fuego’ para seguir con el siguiente paso de la tortura. Primero, asesinaron brutalmente a su hermano frente a él. Luego, lo reunieron con un grupo de sus seguidores que habían estado hambrientos por diez días y los obligaron a comer de su carne chamuscada. Aquel que se negara era ejecutado inmediatamente.

 

Finalmente, Dózsa fue asesinado y su cuerpo fue divido en cuatro pedazos, que se enviaron a diferentes ciudades para servir de advertencia. Mientras tanto, los campesinos fueron sometidos a un tratamiento aún peor, con un aumento de las horas de trabajo y la imposición de fuertes impuestos. El profesor Paul Freedman, historiador de la Universidad de Yale en EE.UU., dijo que la muerte de Dózsa fue «tan increíblemente bárbara que en toda Europa los contemporáneos se dieron cuenta», recoge Daily Mail.

 

Su historia se ha usado en diferentes representaciones artísticas, como la película de 1970 ‘El juicio’ y la escultura ‘Trono de fuego’, expuesta en la Galería Nacional Húngara.

 

Fuente: Actualidad RT