Alto Bio Bío - Semblanza Comunal, Lo que tiene Alto Bio Bío


Esta zona, a ojos de los expertos, es la perfecta combinación de cultura autóctona y naturaleza. Son sus ríos indomables que serpentean las montañas cubiertas por una rica flora y fauna; son sus habitantes que han escrito una historia riquísima y particular, marcada a fuego por el área geográfica que habitan. Ahí se puede desarrollar un potencial turístico que puede tener insospechadas proyecciones.

El turismo aparece como una alternativa económica más que interesante para nueva comuna de Alto Bio Bío. Es que desde siempre quienes han conocido a sus habitantes, en su mayoría pehuenches, han quedaron impactados por conocer la realidad de una etnia que se resiste a morir. Quienes han visitado sus montañas, lagos y bosques han quedado maravillados con una naturaleza que se muestra en todo su esplendor.

Esta zona, a ojos de los expertos, es la perfecta combinación de cultura autóctona y naturaleza en estado virgen. Son sus ríos indomables que serpentean las montañas cubiertas de las araucarias, robles y toda clase de flora y fauna; son sus habitantes, los hombres del pehuén, quienes han escrito una historia riquísima y particular, marcada a fuego por el área geográfica que habitan, de una belleza impresionante pero que también los castiga con dureza en los tiempos de lluvias y nevazones.

Para ser precisos, la comuna de Alto Bio Bío parte poco antes en el puente sobre el río Queuco donde evacua sus aguas al río Bio Bío que, a esas alturas, con un interesante caudal.

El área geográfica se extiende fundamentalmente entre los cajones de ambos cursos fluviales hasta alcanzar la frontera con Argentina. Son 2 mil 300 kilómetros en total, la mayor superficie para una comuna en la provincia y la región.

En los años ‘80 el Alto Bio Bío estaba prácticamente olvidado. A los ojos del mundo occidental, durante décadas fue una zona para aventureros, amantes de la naturaleza y para los propietarios de los enormes fundos destinados a la ganadería y la explotación del bosque nativo.

Sus habitantes, mayoritariamente pehuenches, habitaban esa área desde tiempos inmemoriales. En medio de las araucarias y las montañas, se desarrolló su cultura particular que aunque tiene muchos elementos propios de los mapuches, desarrolló características muy particulares (diferencias idiomáticos, de costumbres, etc).

La comunicación con el resto del país se remitía a una ruta en pésimas condiciones que llegaba hasta Ralco. De ahí hacia el interior sólo habían caminos de tierra - hechos a fines de los ‘70 y principios de los ‘80 - imposibles de circular, incluso en el verano. No habían teléfonos, muchos menos electricidad u otros avances modernos.

Pero todo cambió a principios de la década de los ?90. Sin embargo, lo que hizo despertar a la zona no fue por toda su enorme belleza natural o el interés cultural por la presencia de pehuenches, etnia única en el país.

Fueron las centrales hidroeléctricas (Pangue primero y Ralco después) que construyó la empresa eléctrica Endesa Chile, lo que puso a la zona en el tapete de la noticia nacional e internacional.

La atención concitada también abrió los ojos a cientos de personas que llegaron al área sobre una tierra que se comenzaba a abrir de par en par.

La propia compañía pavimentó el camino hasta Ralco y después el Estado puso su parte al dotar de electricidad a la zona y de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes con mejores escuelas y postas de salud.

Alto Bio Bío - “Mahuida, Relatos Pehuenches del Alto Bío Bío”


Uno de los factores fundamentales para la preservación de las tradiciones sociales y culturales de las comunidades pehuenche, es la transmisión oral que se practica de generación en generación. La publicación “Mahuida, Relatos Pehuenche del Alto Bio Bío”, es una recopilación de alguna de estas tradiciones estructurada en tres volúmenes, cada uno de los cuales consta de diez cuentos y leyendas traducidos en castellano y mapudungun e ilustradas por el prestigioso caricaturista Themo Lobos.

Cada volumen está dedicado a una temática particular, el hombre y la naturaleza; lo sagrado; y hechos de la vida y creencias pehuenches.

Las historias relatadas son el resultado de una iniciativa de la Fundación Pehuén que se llevó a cabo gracias a un trabajo conjunto entre las comunidades, los establecimientos educacionales y la entusiasta participación de los alumnos y familias, bajo la coordinación del monitor cultural Jacinto Manquepi V.

Alto Bio Bío - Sergio Villalobos: La Historia de los Pewenches


El historiador galardonado con el Premio Nacional de la especialidad, asegura que los pehuenches genuinos no son ni mapuches ni araucanos, sino una derivación de los indígenas huarpes de la zona de Cuyo, Argentina. También asegura que los pehuenches se aliaron con los hispano-criollos para evitar ser víctimas de las bandas aborígenes rivales.

Sergio Villalobos Rivera sabe que las conclusiones de sus investigaciones no van a agradar el mundo indígena, especialmente de los sectores más radicalizados. Y se trata de los pehuenches, la situación tampoco va a ser muy diferente.

“Es muy difícil que lo asuman porque no tiene comprensión de lo que está pasando. Actúan por impulso porque hay intereses políticos detrás. Ellos se basan en sus tradiciones orales pero no hay un trabajo científico y metodológico que permita sustentar lo que dicen”, reflexiona Villalobos. Sin embargo, hace presente que esta posición “no significa que no haya que tratar de hacerles saber el tema”.

Es que para este Premio Nacional de Historia, que estuvo hace algún tiempo en los salones del Club de la Unión para hablar sobre la historia de la Los Ángeles y la zona, ya son años de investigación y de recorridos por los sectores, los cuales les han permitido llegar a esas certezas.

Este trabajo, afirma, ha sido corroborado por los trabajos de diversos frentes de especialistas pero, añade, sólo se conocen en el ámbito científico y rara vez trascienden a los medios de comunicación masivos.

Certezas

La primera de sus certezas afirma que los pehuenches “genuinos” no son mapuches ni araucanos, sino una derivación de grupos de indígenas huarpes que vivían en la zona de Cuyo, Argentina, que tenían sus costumbres, idioma y tipo físico característicos.

Los estudios antropológicos al respecto han permitido concluir, asegura, que el tipo físico corresponde a una rama de dichos indígenas que responden a determinadas características. Primero que nada, medían entre 1,70 a 1,72 metros de altura, tipo físico que nunca ha existido entre mapuches o araucanos. Además, la contextura ósea del cráneo (especialmente huesuda) dista de lo que se puede observar en los llamados a si mismo mapuches.

Aún es posible encontrar, asegura, algunos tipos físicos como el descrito en algunos puntos de la zona de Alto Bio Bío y Antuco.

También sostiene que este grupo eran muy pocos. Entre unos 10 mil y 15 mil que vivían preferentemente al otro lado de la cordillera, pero que ejercieron influencia desde el sector de San Fabián de Alico (por el norte) hasta la zona de Lonquimay.

Sin embargo, añade, los araucanos los desplazaron e impusieron sus costumbres. Asegura que su vida era precaria. Vivían en permanente zozobra. Por el lado trasandino, acosados por las bandas de huilliches y, por territorio nacional, por los araucanos.

“La disputa era constante. Por eso, los pehuenches se tuvieron que aliar con los hispano-criollos para que estos los defendieran”, señala en su afirmación más polémica. Incluso sostiene que, en ocasiones, llegaron a luchar juntos contra los araucanos.

Esto se ha visto refrenando porque personajes tan relevantes como el propio Bernardo O’Higgins, cuando llegó para hacerse cargo de la hacienda Las Canteras, tuvo mucho aprecio por los pehuenches. Sin embargo, sostiene que la relación no era gratuita sino que se sustentó en una forma de comercio que favorecía a unos y otros. Mientras los pehuenches comercializaban sal, plumas de avestruz y pieles, los hispano-criollos hacían lo propio con los caballos, el hierro y el alcohol.

Más tarde, sin embargo, con el inicio del proceso de Independencia, se produjo en verdadero caos en las relaciones que ya estaban asentadas donde los pehuenches fueron seducidos por los bandos en conflictos (patriotas y criollos) para que luchara cada uno por su bando.

Y ahí, ya se comenzó a escribir otra historia.

Alto Bio Bío - Pewuenches: Rasgos Arqueológicos


Según la literatura arqueológica, no existen al día de hoy estudios o descubrimientos ancestrales, en este caso de los primitivos habitantes que fueron y continúan siendo los pehuenches.

Solamente se puede mencionar que, en el bosquete de Callaqui, y Laguna Agria de Argentina, existe una piedra ceremonial, llamada Curalhue (piedra de las ánimas o del diablo), de granito, de 1 m de alto y 2 m de diámetro, la que presenta excavaciones tubulares hechas por el hombre.

Los viajeros indígenas invocan su protección cuando realizan un viaje, dando vueltas alrededor de ella y depositando en los hoyos ofrendas, ya que creen que posee un calcu, espíritu invisible capaz de hacer el bien o el mal.

Alto Bio Bío - Historia de los Pewuenches


La comunidad Pehuenche habita las tierras cordilleranas del sur de Chile desde tiempos prehispánicos. Ellos conformaban comunidades que se desplazaban a pie por el sector cordillerano. Según Villalobos "habían recibido ya la influencia araucana en todo orden de cosas incluida la lengua, que aún no suplantaba enteramente la propia".

Para subsistir se dedicaban en sus caminatas cotidianas a la caza y a la recolección, siendo dirigidas principalmente al guanaco y al piñón.

Con el arribo de los españoles a territorio pehuenche, comienza a transformarse radicalmente el estilo de vida de estos indígenas, ya que con la aparición de los hombres blancos o "huincas" y su cultura no sólo implicó cruentos choques militares, sino que el comienzo del fin de una vida autónoma y la paulatina transformación a una posición de subordinación respecto de la cultura global occidental.

Del año 1628 datan los primeros enfrentamientos entre fuerzas hispano-criollas y pehuenches, continuando con algunos intervalos de paz hasta el fin de la colonia, reanudándose los encuentros después con las tropas chilenas hasta 1988, año en que fuerzas de carabineros y pehuenches de la comunidad de Ralco-Lepoy protagonizaron incidentes, referente a un asunto de límites de tierras de veranadas, localizándose el área de conflicto en un límite del fundo El Barco, sector del Saltillo de Peleco.

En el año 1861, en pleno período de la guerra de la araucanía, fuerzas chilenas se internaron por el río Bio Bío, enfrentándose a los pehuenches y derrotándolos militarmente. Los chilenos repoblaron Santa Bárbara y Quilaco, poblados que habían sido destruidos en 1769 durante un alzamiento general de pehuenches comandado por los caciques Lebian y Pilmigerenantu.

Con esta incursión se pone fin a la guerra contra los pehuenches, los que son vencidos y localizados en reducciones. De acuerdo a la ley de radicación imperante, aplicada entre los años 1884 y 1929, se les asignaron lotes de tierras bajo goce común y con prohibición de vender a cada parentela indígena.

Con el advenimiento de la vida en reducciones, los pehuenches ponen fin a su vida seminómade, ya que ven reducidas sus áreas de caza y recolección, y por otro lado se gatilla la incorporación definitiva de un uso del suelo distinto y extraño para ellos: la agricultura, actividad que con el transcurso del tiempo llegará a ser permanente en el sistema productivo pehuenche.

La Comisión Radicadora de Indígenas les otorgó legalmente el derecho a la tierra en los primeros años del siglo XX, pero ese proceso no consideró a todos los habitantes y hubo injusticias procesales que favorecieron a los colonos por sobre los dueños ancestrales de la tierra.

Todavía hay litigios por los terrenos que limitan con la cordillera y las riberas del río Bio Bío, porque los pehuenche que no consiguieron sus títulos de dominio se vieron desplazados por colonos no indígenas. A esto hay que sumarle que en 1979, la Dictadura de Augusto Pinochet Ugarte dictó una ley que dispuso la división de las comunidades y la separación de las tierras que tradicionalmente se explotaban comunitariamente.

Actualmente, se estima en diez mil los pehuenches que habitan la zona cordillerana comprendida entre el río Bio Bío y la laguna Icalma.

El aislamiento geográfico en que viven ha facilitado que la etnia conserve gran parte de sus tradiciones, su cultura, su arraigo a la tierra y su armónica relación con la naturaleza. La economía pehuenche se basa en la agricultura, la crianza de ganado, la recolección de piñones y algunas labores artesanales.

La carencia de tierras suficientes para sustentar a la población, el agotamiento progresivo de la productividad del suelo y la falta de oportunidades han puesto a los pehuenche en una aguda crisis económica, que se ve agravada por la migración de los más jóvenes y por un engranaje de condiciones sociales adversas: analfabetismo, desnutrición, alcoholismo, falta de una educación apropiada para su cultura, carencia de médicos permanentes en las postas y deficiente acceso a la justicia, entre otros factores.

Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística señalan que en el Alto Bio Bío, donde la mayor parte de la población es de origen pehuenche, los índices de extrema pobreza superan el 90%, lo que demuestra que aquí predomina una de las situaciones socioeconómicas más fuertemente deprimidas del país.

Alto Bio Bío - El Conflicto de las Centrales Hidroeléctricas


Pero en Alto Bio bío ha habido de todo menos tranquilidad. Especialmente en los últimos años. Y no sólo por la oposición a las obras de construcción de las centrales hidroeléctricas que concitó. También lo han sido las históricas reivindicaciones de los pehuenches sobre predios en manos de particulares.

Ambos procesos han desembocado en hechos tan lamentables como atentados incendiarios, requerimientos judiciales e, incluso, con víctimas fatales.

Cuando a principio de los ´90 se comenzó a construir la central Pangue, organizaciones indigenistas y ecologistas se movilizaron para rechazar el proyecto. Pero con la central Ralco, la oposición judicial y de hecho llegó a poner en jaque el proyecto, que ha sufrido sendos retrasos en su puesta en marcha. Ahora en pleno estado de operaciones.

Se cortaron caminos de acceso, se atentó contra camiones de contratistas, hubo enfrentamientos con Carabineros, llegándose a requerimientos por infracción a la Ley Antiterrorista que condenó a un dirigente a cinco años de cárcel. Los años más álgidos fueron en agosto de 1998 y a principios de 2001.

Las demandas territoriales tienen su base en la importancia cultural y económica de la tierra para las empobrecidas familias indígenas, ahora circunscritas a un territorio que no permite su sustentabilidad. La mayoría de ellos vive en comunidades, con títulos de merced que datan de principios del siglo pasado.

Durante estas décadas la población ha tenido un fuerte crecimiento pero la superficie sigue siendo la misma. El conflicto se radica en la cuenca del río Queuco, específicamente en los fundos Queuco y Trapa Trapa y en las veranadas de los mismos, aunque también llega a la reserva nacional Ralco, por el cajón del Bio Bío.

El episodio más triste se vivió el 13 de julio de 2002 cuando un conflicto al interior de la comunidad de Cauñicú por la forma en que se llevaba la “acción de recuperación de tierras” terminó con la muerte de dos pehuenches y dejó heridos a otros 10.

En medio de estas acciones reivindicativas, casi un centenar de familias de colonos o pequeños agricultores, aún espera una solución definitiva después de ser trasladados desde la cordillera a las cercanías de Santa Bárbara.

Alto Bio Bío - La Nueva Comuna de Alto Bio Bío


La comuna de Alto Bio Bío que se segregó de la actual comuna de Santa Bárbara, situada en el área suroriente de la región y limítrofe con Argentina. Tiene una superficie de 3 mil 379,5 kilómetros cuadrados (es la más extensa de la Región del Bio Bío), representando el 22,4% del territorio de la provincia de Bio Bío.

Su población es de 20 mil 293 habitantes, que corresponde al 5,8% de la población de la citada provincia, presentando un crecimiento intercensal del 17,6%, el mayor de dicha área jurisdiccional.

Ya en la década de los ´80 se presentó una petición para crear la comuna de Alto Bio Bío, la que no se formuló posteriormente. Ésta se fundamentó en el hecho de que la comuna de Santa Bárbara presentaba dos realidades muy diferenciadas desde las perspectivas cultural y productiva, en atención a que su sector oriental está ocupado por un conjunto de comunidades pehuenches, con marcadas carencias sociales y serios problemas de integración al desarrollo.

A su vez, el sector poniente está habitado por población no autóctona, con un nivel de desarrollo muy diferente y con una economía agrícola y ganadera de características intensivas, integrada al valle central del país.

Con estos mismos argumentos, la propuesta volvió a ser planteada a principios de la década de los `90 por el ex diputado Octavio Jara Wolf y más tarde por el gobernador provincial Juan Carlos Coronata.

La comuna de Alto Bio Bío Tiene una superficie aproximada de 2 mil 100 km2 y es la más extensa de la provincia, quedando la comuna de Santa Bárbara con un territorio remanente de mil 260 Km2. Respecto de la población, Alto Bio Bío contaría con un total estimado de 6.300 habitantes, a su vez Santa Bárbara con 14.000 personas.

La comuna dispone de un equipamiento básico, como escuelas, consultorio general, postas, Carabineros, sedes de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) y Empresa de Abastecimiento de Zonas Aisladas (Emaza). También está un moderno liceo.

La creación de esta comuna formó parte de un compromiso del Gobierno de Chile en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, en el marco de la intervención en el conflicto suscitado con motivo de la construcción de la represa Ralco.

La decisión del Ejecutivo obedece a la necesidad de adecuar periódicamente la estructura territorial del país al dinamismo demográfico, al crecimiento de la actividad económica y a la satisfacción de las demandas de la comunidad, empleando criterios técnicos que aseguren la viabilidad de la nueva comuna como unidad territorial.

Alto Bio Bío - Historia de Alto Bio Bío


El Alto Bio Bío, a diferencia de lo que sucede ahora, durante siglos estuvo marcado por el silencio o, más bien, por una bullente actividad que no llegaba a los oídos del valle.

La poca literatura existente apenas hace mención a la zona y los pehuenches. Las aproximaciones más serias recién comienzan a escribir sus pequeños capítulos a mediados del siglo XVIII con la instalación de una línea fortificada, asociada a la actividad evangelizadora de los misioneros católicos, que iba desde Rucalhue, pasando por Villucura y Santa Bárbara. El origen de los indígenas es sólo motivo de algunas cuantas teorías, pero nada concreto.

Más antecedentes hubo por la zona de Antuco (algunas decenas de kilómetros al norte) donde se realizaba una fuerte actividad comercial entre criollos y pehuenches. Así lo dan cuenta los libros de viaje del naturalista polaco Ignacio Domeyko y el artista bávaro Mauricio Rugendas (quien hizo los primeros retratos de los indígenas).

Como estábamos diciendo, la tranquilidad de la zona sólo fue interrumpida a principios del siglo XIX por las cacerías de los ejércitos chilenos de los montoneros aún fieles al Reino Español o de las bandas de cuatreros que asolaban las haciendas de los criollos en el llano (los hermanos Pincheira escribieron algunos de sus capítulos en el Alto Bio Bío).

100 años más tarde lo fueron los sucesos de Ránquil, en la parte más oriental de la cordillera, donde una revuelta nacional obrera que nunca se hizo, sí se realizó en esa zona, con un trágico saldo de muertos.

Pero salvo esas excepciones, la historia de sus habitantes ya no se escribió en los pocos libros que citan o mencionan estos acontecimientos y el paso de los años sólo se registró en los pehuenches que permanecieron en una condición de virtual aislamiento donde, incluso, llegaron a optar por comercializar sus productos en territorio argentino que en suelo patrio debido a la cercanía geográfica y facilidad de acceso, antes que trasladarse por el tortuoso camino a Santa Bárbara.

Los Ángeles - Plano de Los Ángeles - Paillihue

Los Ángeles - Personajes de la Comuna de Los Ángeles

Alberto Urenda Alberto Urenda Don Alberto Urenda en 1932 fue nombrado vocal de la Junta de Vecinos (el municipio actual) llamado así desde 1924 a 1939 por decreto del General Carlos Ibáñez del Campo... Vea más! ›

Domingo Contreras Gómez Domingo Contreras Gómez Junto a don Roque A. Sanhueza, fundó "El Siglo" (de Los Ángeles, ciertamente), cuyo primer número vio la luz el 1 de enero de 1902... Vea más›

Juan Jara Véjar Juan Jara Véjar En septiembre de 1932 fue nombrado alcalde. De oficio mueblista, resultó un excelente alcalde. Así lo estableció la Junta en el acta de la sesión del 15 de... Vea más›

Juan Mauricio Rugendas Juan Mauricio Rugendas América ha sido un foco de atención permanente para los aventureros de Europa. En el siglo XIX varios viajeros llegaron a estas tierras, en expediciones científicas, en empresas románticas o... Vea más› Dibujos

Lorenzo Pascual Sancho Lorenzo Pascual Sancho Don Lorenzo Pascual Sancho llegó a Los Angeles, proveniente de su España natal (nació en una localidad llamada Arta), en 1924, cuando apenas tenía 12 años... Vea más›

Mario Rios Padilla Mario Rios Padilla Mario Ríos Padilla, nace en la ciudad de Los Ángeles el 26 de junio de 1908, hijo menor del Doctor Víctor Ríos Ruiz y de Carmela Padilla de Ríos Estudió en el colegio San Ignacio y posteriormente continúa sus... Vea más›

Miguel Arteche Miguel Arteche Miguel Arteche nació en Nueva Imperial en julio de 1926. Pero su infancia y adolescencia transcurrieron en Los Angeles. En el Liceo de Hombres se gestó su vocación... Vea más›

Don Pedro Córdoba y Figueroa Don Pedro Córdoba y Figueroa nació en Concepción en 1692. Se educó en las milicias y desde 1725 es miembro del Ejército de la Frontera... Vea más›

Pedro Ruíz Aldea Pedro Ruíz Aldea Tiene el mérito de ser el fundador del primer periódico que se fundó en Los Ángeles, El Guía de Arauco, publicado el 1 de noviembre de 1864. Fue, sin duda... Vea más›

Ramiro Segura Cárter Ramiro Segura Cárter Fundó en Los Angeles el diario "Las Noticias", en 1928. Más tarde, en 1938, durante el gobierno del presidente Pedro Aguirre Cerda fue intendente, falleciendo durante el ejercicio de sus funciones.

René Aravena René Aravena Pocos conocieron la exitosa trayectoria de este angelino excepcional, ya que la mayor parte de ella se desarrolló en Norteamérica y Europa. “Era artista, erudito y educador”... Vea más›

Roberto Espinoza Norambuena Roberto Espinoza Norambuena Distinguido abogado, periodista y profesor universitario. Agradecido de la ciudad que lo vio nacer, legó todos sus bienes a la Municipalidad de Los Angeles... Vea más›

Virginio Gómez Virginio Gómez Distinguido médico cirujano que ejerció su profesión con brillo en distintos puntos del país. El sur de Chile le debe la fundación de la Universidad de Concepción y el ... Vea más›

Personajes de la Provincia Waldemar Agurto Ex-alcalde y ex regidor de Los Angeles entre 1963 -1971 y miembro del Club de la Unión, entre otras instituciones, es conocido por su buena memoria. Por él podrán pasar los años, pero jamás se desprenderá de... Vea más›

Los Ángeles - La Playita, Saltos del Laja


Una gran cantidad de balnearios existe aguas arriba del Salto de Laja, siguiendo el río del mismo nombre. En el sector Salto Chico y fundamentalmente en La Playita ubicados en el camino a Paraguay, son alternativas que en verano atraen a gran cantidad de turistas.

Los Ángeles - Capilla San Sebastián


La capilla del antiguo hospital San Sebastián de Los Ángeles se empezó a construir el año 1916 y los trabajos finalizaron en 1924. Los materiales empleados en su construcción fueron adobes, maderas y piedras en los cimientos.

La capilla, desde el punto de vista formal, se caracteriza por su gran volumen, por el equilibrio que se ha logrado al dotarla con un estilizado campanario y una galería cubierta hacia el norte. Las ventanas que se extienden a todo el largo de las murallas laterales le dan al interior una inmejorable iluminación. Es interesante el tratamiento que se ha dado al zócalo de la galería; en la ciudad quedan casas de principios de siglo (calle Caupolicán y Mendoza) que llevan en el frontis ornamentos semejantes.

La construcción, actualmente, se mantiene en buen estado de conservación, no obstante, fue difícil evitar. Antes que se cambiara la techumbre, que las filtraciones de las aguas lluvias no deterioraran el extenso lienzo, pegado en la bóveda, pintado con motivos sacros. Es monumento histórico nacional.

Los Ángeles - Fuerte San Carlos de Purén


Los restos de un antiguo español Fuerte de San Carlos de Purén, ubicado unos 14 kilómetros al sur de Los Ángeles por la Ruta 5 Sur, fue levantado en 1724 por el gobernador Gabriel Cano.

Primeramente estuvo en el margen sur del río Bio Bío pero, por razones de seguridad de la población aledaña, años más tarde, en 1776, se trasladó a su actual ubicación en el borde norte del río Biobío, teniendo una maravillosa vista del río y su entorno.

En 1976, el fuerte fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Hoy quedan sólo las bases de los muros perimetrales. en muy mal estado de conservación. Su propietario dispuso a la venta el terreno sobre el cual se emplazan los cimientos históricos de el fuerte.

Aunque durante muchos años, se han realizado tratativas que involucran levantar el turismo histórico de la zona, el teimpo sigue dejando que se deterioren estas ruinas, que actualmente solo tienen un valor histórico en nuestra memoria.

Los Ángeles - Parque Ricardo Vicuña


Esta avenida se fue conformando como el remate lógico del camino proveniente desde Nacimiento y que conectaba con la antigua ruta longitudinal, que corría por Villagrán y Los Carrera. En 1997, se completó su trazado, con el asfaltado de la doble calzada.

La configuración del parque se inició recién en la pasada década del ’80, partiendo desde el oriente hasta el edificio de los tribunales.

En la década del 90, se completó el tramo ubicado al poniente, que remata en la plaza de juegos infantiles "María Gutiérrez", donde se ubica una antigua maquinaria en desuso, que servía para aplanar las calles. El diseño del parque es simple, con árboles por sus costados, grandes prados y algunos jardines con flores, como éste ubicado justamente frente a los Tribunales.