Alto Bio Bío - Trayecto a Alto Bio Bío


La ruta de Los Angeles a Santa Bárbara es de 40 kilómetros. El recorrido continúa por un camino que empieza a encajonarse por el cordón montañoso encerrando un estrecho cajón al torrentoso río Bio Bío, que se desplaza entre altos acantilados.

A 52 kilómetros. al oriente de Santa Bárbara se encuentra el villorrio de Ralco, último punto para aprovisionarse de todo lo que se requiera para el viaje y lugar de paso obligado para registrar en la tenencia fronteriza de Carabineros su destino, tipo de vehículo y pasajeros.

También, a partir de ahí se acaba el pavimento y el camino –ahora de tierra- se divide en uno: uno que sigue la ribera del río Bio Bío y otro el cajón del río Queuco.

Alto Bio Bío - Paso Pucón-Mahuida. 20 años


Las gestiones para la habilitación de Pucón Mahuida comenzaron hace más de 20 años, cuando se iniciaron los primeros acercamientos entre las autoridades de ambas naciones, luego que los trasandinos decidieran dar forma a un complejo turístico.

Aunque durante los últimos años continuaron los contactos, el salto definitivo fue dado por la creación y puesta en marcha de la comuna de Alto Bio Bío, cuyas autoridades cifraron sus esperanzas en el turismo como motor de desarrollo de la zona.

Alto Bio Bío - Paso Pucón-Mahuida. Descripción


Uniendo Chile y Argentina a través del turismo

Para los ediles de Alto Bio Bío y Caviahue-Copahue, la puesta en marcha de este paso fronterizo abre un mundo de ventajas, principalmente por la posibilidad de explotar aquello que generosamente ha dejado la naturaleza en las montañas, a través de la puesta en marcha de circuitos turísticos.

Montaña adentro. Así sería una traducción libre de la expresión mapudungún “Pucón-Mahuida” que da el nombre al paso fronterizo situado hacia el interior de la comuna de Alto Bio Bío.

Porque efectivamente el hito que separa a Chile y Argentina está al final, hacia adentro, siguiendo la huella por un amplio valle de fangales por el lado chileno y coronado por una pronunciada curva de un par de kilómetros de extensión, que rodea una de las laderas del volcán Copahue, antes de llegar a la frontera.

Pero esos caminos de vegetación baja son el epílogo de un viaje fascinante, en medio de la más exuberante naturaleza, salpicada de montañas, bosques milenarios, ríos y lagunas de agua cristalina y la tradición ancestral de la cultura pehuenche que se mantiene prácticamente intacta a través del tiempo.

Es ese elemento el que le otorga a toda esa zona una plusvalía que no tienen otros territorios fronterizos desde la zona centro hacia el sur del país. Porque pasos limítrofes hay varios, algunos autorizados y otros que esperan su oportunidad, pero el marco cultural que subyace en Pucón-Mahuida le brinda un valor inconmensurable para su habilitación.

Y ese este mismo elemento el que está tomando el alcalde de Alto Bio Bío, Félix Vita Manquepi, para posicionar el paso fronterizo dentro de las prioridades de su gestión, pese a que recién apareció en escena hace un par de años.

Con el apoyo de su colega, el intendente de Caviahue-Copahue, Oscar Mansegosa, la idea es habilitarlo para el tránsito internacional en uno y otro sentido, llevando por delante la bandera del turismo como palanca de desarrollo de ambos territorios.

Para los ediles, la puesta en marcha de Pucón-Mahuida abre un mundo de ventajas, principalmente por la posibilidad de explotar aquello que generosamente ha dejado la naturaleza en las montañas, a través de la puesta en marcha de circuitos turísticos.

Para la parte argentina, se trata de una opción más que interesante para los cerca de 50 mil visitantes de todas partes del mundo que, año a año, llegan a Caviahue-Copahue, reconocido por sus complejos termales y centros de esquí.

De hecho, según Mansegosa, el 60% de los visitantes pasaría a Chile pero por una vía de comunicación más cercana. Ahora, la opción más cercana es Pino Hachado, por Lonquimay, pero su distancia hace desistir a los potenciales viajeros.

Y lo que no tiene el territorio trasandino, lo aporta la contraparte chilena. Para Alto Bio Bío, es una oportunidad para aprovechar el potencial paisajístico y étnico, dado por una naturaleza generosa y la presencia de comunidades pehuenches que mantienen prácticamente intactas sus tradiciones y costumbres ancestrales.

También es una oportunidad para que los visitantes trasandinos puedan hacer recorridos más largos por el territorio chileno, que no sólo lleguen hasta esa zona y después se vuelvan, sino que también arriben a ciudades más importantes, como Los Ángeles o Concepción, aprovechando las distancias más cortas.

Pero el edil de Alto Bio Bío sólo pone un requisito esencial para continuar con esta iniciativa: que se respete la voluntad de las comunidades indígenas de ambos lados de la cordillera, en orden a dar las autorizaciones necesarias para realizar los trabajos que se deban ejecutar para mejorar los caminos.

En esta línea, el intendente Mansegosa declaró que el trabajo se encuentra bastante avanzado a nivel de autoridades del gobierno provincial y nacional “pero, por sobre todas las cosas, con la comunidad mapuche de Millaín Currical, propietaria de las tierras donde pasará esta vía de comunicación”. Ya existe un acuerdo que compensará el aporte de la franja caminera con importantes extensiones de tierra para ese grupo indígena.

Y es que justamente los caminos ahora son el principal obstáculo para la consolidación de esta alternativa. En ambos territorios es necesario realizar fuertes inversiones para dejar en condiciones los tramos finales.

Alto Bio Bío - Las Comunidades Pewenches


Según el censo de 1992, el 20% de la población de 14 años y más corresponde a este grupo indígena. Información a 1995 señala la presencia de 3 mil 800 pehuenches en la comuna, distribuidos en las comunidades de Callaqui, Pitril, Cauñicú, Malla Malla, Trapa Trapa, Butalelbum, Ralco Lepoy y Quepuca Ralco, a la cual se ha sumado en los últimos años la comunidad de El Barco, formada por cerca de 40 familias relocalizadas por Endesa.

La comunidad Ayín Mapu, integrada por otro grupo de pehuenches afectados por la central Ralco, quedó fuera de la comuna.

Alto Bio Bío - Semblanza Comunal, Experiencias


Una de las experiencias más exitosas ha sido la implementación de un camping turístico en la Laguna El Barco, donde fueron relocalizadas algunas familias afectadas por la inundación de la central Ralco.

Con aportes de Endesa, se habilitó la infraestructura en el acceso a la laguna, como baños, duchas, mesas y bancas para camping, entre otras, administrada por los propios pehuenches que también ofrecían sus productos tradicionales y recorridos por la zona.

En su primera temporada fueron unas cinco mil personas que quedaron maravilladas por la naturaleza circundante. Todo un éxito que dejó algunos millones de pesos a sus administradores.

Por otro lado, con aportes de Mideplán y de la Fundación Chile, en el cajón del río Queuco se habilitaron varios recintos, como camping, para la atención de turistas entre las comunidades de Pitril y Cauñicú. También se ofrecían los productos típicos, como comidas o artesanías.

Alto Bio Bío - Semblanza Comunal, El Turismo en Alto Bio Bío


Aunque mucho se ha hablado acerca de las potencialidades turísticas, poco se ha hecho hasta la fecha.

Los tímidos intentos por hacer algo contrastan con los anuncios de grandes inversiones turísticas para aprovechar el potencial paisajístico, de termas, nieves eternas y las del deporte aventura (traking, mountanbike, cabalgatas, excursiones en vehículos 4 x 4, rafting).

En la localidad de Ralco se encuentran varios hostales y cabañas que ofrecen servicio de alojamiento y comida. Lo más interesante es el hotel Faro del Bio Bío, situado por el cajón del río Bio Bío frente al lago formado por la central Pangue, que cuenta con habitaciones de alto nivel y un centro de convenciones.

El camino hasta la localidad se encuentra en buenas condiciones pero es necesario ser cuidadosos por sus largas cuestas y pronunciadas curvas.

Los buses suben diariamente hasta Ralco y después de internan por ambos cajones cordilleranos en un viaje que es toda una aventura por si sola. Para quienes usen vehículos particulares, lo ideal es que tengan tracción en las cuatro ruedas. De lo contrario, se corre el serio riesgo de quedar “botado”.

Alto Bio Bío - Semblanza Comunal, Lo que tiene Alto Bio Bío


Esta zona, a ojos de los expertos, es la perfecta combinación de cultura autóctona y naturaleza. Son sus ríos indomables que serpentean las montañas cubiertas por una rica flora y fauna; son sus habitantes que han escrito una historia riquísima y particular, marcada a fuego por el área geográfica que habitan. Ahí se puede desarrollar un potencial turístico que puede tener insospechadas proyecciones.

El turismo aparece como una alternativa económica más que interesante para nueva comuna de Alto Bio Bío. Es que desde siempre quienes han conocido a sus habitantes, en su mayoría pehuenches, han quedaron impactados por conocer la realidad de una etnia que se resiste a morir. Quienes han visitado sus montañas, lagos y bosques han quedado maravillados con una naturaleza que se muestra en todo su esplendor.

Esta zona, a ojos de los expertos, es la perfecta combinación de cultura autóctona y naturaleza en estado virgen. Son sus ríos indomables que serpentean las montañas cubiertas de las araucarias, robles y toda clase de flora y fauna; son sus habitantes, los hombres del pehuén, quienes han escrito una historia riquísima y particular, marcada a fuego por el área geográfica que habitan, de una belleza impresionante pero que también los castiga con dureza en los tiempos de lluvias y nevazones.

Para ser precisos, la comuna de Alto Bio Bío parte poco antes en el puente sobre el río Queuco donde evacua sus aguas al río Bio Bío que, a esas alturas, con un interesante caudal.

El área geográfica se extiende fundamentalmente entre los cajones de ambos cursos fluviales hasta alcanzar la frontera con Argentina. Son 2 mil 300 kilómetros en total, la mayor superficie para una comuna en la provincia y la región.

En los años ‘80 el Alto Bio Bío estaba prácticamente olvidado. A los ojos del mundo occidental, durante décadas fue una zona para aventureros, amantes de la naturaleza y para los propietarios de los enormes fundos destinados a la ganadería y la explotación del bosque nativo.

Sus habitantes, mayoritariamente pehuenches, habitaban esa área desde tiempos inmemoriales. En medio de las araucarias y las montañas, se desarrolló su cultura particular que aunque tiene muchos elementos propios de los mapuches, desarrolló características muy particulares (diferencias idiomáticos, de costumbres, etc).

La comunicación con el resto del país se remitía a una ruta en pésimas condiciones que llegaba hasta Ralco. De ahí hacia el interior sólo habían caminos de tierra - hechos a fines de los ‘70 y principios de los ‘80 - imposibles de circular, incluso en el verano. No habían teléfonos, muchos menos electricidad u otros avances modernos.

Pero todo cambió a principios de la década de los ?90. Sin embargo, lo que hizo despertar a la zona no fue por toda su enorme belleza natural o el interés cultural por la presencia de pehuenches, etnia única en el país.

Fueron las centrales hidroeléctricas (Pangue primero y Ralco después) que construyó la empresa eléctrica Endesa Chile, lo que puso a la zona en el tapete de la noticia nacional e internacional.

La atención concitada también abrió los ojos a cientos de personas que llegaron al área sobre una tierra que se comenzaba a abrir de par en par.

La propia compañía pavimentó el camino hasta Ralco y después el Estado puso su parte al dotar de electricidad a la zona y de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes con mejores escuelas y postas de salud.

Alto Bio Bío - “Mahuida, Relatos Pehuenches del Alto Bío Bío”


Uno de los factores fundamentales para la preservación de las tradiciones sociales y culturales de las comunidades pehuenche, es la transmisión oral que se practica de generación en generación. La publicación “Mahuida, Relatos Pehuenche del Alto Bio Bío”, es una recopilación de alguna de estas tradiciones estructurada en tres volúmenes, cada uno de los cuales consta de diez cuentos y leyendas traducidos en castellano y mapudungun e ilustradas por el prestigioso caricaturista Themo Lobos.

Cada volumen está dedicado a una temática particular, el hombre y la naturaleza; lo sagrado; y hechos de la vida y creencias pehuenches.

Las historias relatadas son el resultado de una iniciativa de la Fundación Pehuén que se llevó a cabo gracias a un trabajo conjunto entre las comunidades, los establecimientos educacionales y la entusiasta participación de los alumnos y familias, bajo la coordinación del monitor cultural Jacinto Manquepi V.

Alto Bio Bío - Sergio Villalobos: La Historia de los Pewenches


El historiador galardonado con el Premio Nacional de la especialidad, asegura que los pehuenches genuinos no son ni mapuches ni araucanos, sino una derivación de los indígenas huarpes de la zona de Cuyo, Argentina. También asegura que los pehuenches se aliaron con los hispano-criollos para evitar ser víctimas de las bandas aborígenes rivales.

Sergio Villalobos Rivera sabe que las conclusiones de sus investigaciones no van a agradar el mundo indígena, especialmente de los sectores más radicalizados. Y se trata de los pehuenches, la situación tampoco va a ser muy diferente.

“Es muy difícil que lo asuman porque no tiene comprensión de lo que está pasando. Actúan por impulso porque hay intereses políticos detrás. Ellos se basan en sus tradiciones orales pero no hay un trabajo científico y metodológico que permita sustentar lo que dicen”, reflexiona Villalobos. Sin embargo, hace presente que esta posición “no significa que no haya que tratar de hacerles saber el tema”.

Es que para este Premio Nacional de Historia, que estuvo hace algún tiempo en los salones del Club de la Unión para hablar sobre la historia de la Los Ángeles y la zona, ya son años de investigación y de recorridos por los sectores, los cuales les han permitido llegar a esas certezas.

Este trabajo, afirma, ha sido corroborado por los trabajos de diversos frentes de especialistas pero, añade, sólo se conocen en el ámbito científico y rara vez trascienden a los medios de comunicación masivos.

Certezas

La primera de sus certezas afirma que los pehuenches “genuinos” no son mapuches ni araucanos, sino una derivación de grupos de indígenas huarpes que vivían en la zona de Cuyo, Argentina, que tenían sus costumbres, idioma y tipo físico característicos.

Los estudios antropológicos al respecto han permitido concluir, asegura, que el tipo físico corresponde a una rama de dichos indígenas que responden a determinadas características. Primero que nada, medían entre 1,70 a 1,72 metros de altura, tipo físico que nunca ha existido entre mapuches o araucanos. Además, la contextura ósea del cráneo (especialmente huesuda) dista de lo que se puede observar en los llamados a si mismo mapuches.

Aún es posible encontrar, asegura, algunos tipos físicos como el descrito en algunos puntos de la zona de Alto Bio Bío y Antuco.

También sostiene que este grupo eran muy pocos. Entre unos 10 mil y 15 mil que vivían preferentemente al otro lado de la cordillera, pero que ejercieron influencia desde el sector de San Fabián de Alico (por el norte) hasta la zona de Lonquimay.

Sin embargo, añade, los araucanos los desplazaron e impusieron sus costumbres. Asegura que su vida era precaria. Vivían en permanente zozobra. Por el lado trasandino, acosados por las bandas de huilliches y, por territorio nacional, por los araucanos.

“La disputa era constante. Por eso, los pehuenches se tuvieron que aliar con los hispano-criollos para que estos los defendieran”, señala en su afirmación más polémica. Incluso sostiene que, en ocasiones, llegaron a luchar juntos contra los araucanos.

Esto se ha visto refrenando porque personajes tan relevantes como el propio Bernardo O’Higgins, cuando llegó para hacerse cargo de la hacienda Las Canteras, tuvo mucho aprecio por los pehuenches. Sin embargo, sostiene que la relación no era gratuita sino que se sustentó en una forma de comercio que favorecía a unos y otros. Mientras los pehuenches comercializaban sal, plumas de avestruz y pieles, los hispano-criollos hacían lo propio con los caballos, el hierro y el alcohol.

Más tarde, sin embargo, con el inicio del proceso de Independencia, se produjo en verdadero caos en las relaciones que ya estaban asentadas donde los pehuenches fueron seducidos por los bandos en conflictos (patriotas y criollos) para que luchara cada uno por su bando.

Y ahí, ya se comenzó a escribir otra historia.

Alto Bio Bío - Pewuenches: Rasgos Arqueológicos


Según la literatura arqueológica, no existen al día de hoy estudios o descubrimientos ancestrales, en este caso de los primitivos habitantes que fueron y continúan siendo los pehuenches.

Solamente se puede mencionar que, en el bosquete de Callaqui, y Laguna Agria de Argentina, existe una piedra ceremonial, llamada Curalhue (piedra de las ánimas o del diablo), de granito, de 1 m de alto y 2 m de diámetro, la que presenta excavaciones tubulares hechas por el hombre.

Los viajeros indígenas invocan su protección cuando realizan un viaje, dando vueltas alrededor de ella y depositando en los hoyos ofrendas, ya que creen que posee un calcu, espíritu invisible capaz de hacer el bien o el mal.

Alto Bio Bío - Historia de los Pewuenches


La comunidad Pehuenche habita las tierras cordilleranas del sur de Chile desde tiempos prehispánicos. Ellos conformaban comunidades que se desplazaban a pie por el sector cordillerano. Según Villalobos "habían recibido ya la influencia araucana en todo orden de cosas incluida la lengua, que aún no suplantaba enteramente la propia".

Para subsistir se dedicaban en sus caminatas cotidianas a la caza y a la recolección, siendo dirigidas principalmente al guanaco y al piñón.

Con el arribo de los españoles a territorio pehuenche, comienza a transformarse radicalmente el estilo de vida de estos indígenas, ya que con la aparición de los hombres blancos o "huincas" y su cultura no sólo implicó cruentos choques militares, sino que el comienzo del fin de una vida autónoma y la paulatina transformación a una posición de subordinación respecto de la cultura global occidental.

Del año 1628 datan los primeros enfrentamientos entre fuerzas hispano-criollas y pehuenches, continuando con algunos intervalos de paz hasta el fin de la colonia, reanudándose los encuentros después con las tropas chilenas hasta 1988, año en que fuerzas de carabineros y pehuenches de la comunidad de Ralco-Lepoy protagonizaron incidentes, referente a un asunto de límites de tierras de veranadas, localizándose el área de conflicto en un límite del fundo El Barco, sector del Saltillo de Peleco.

En el año 1861, en pleno período de la guerra de la araucanía, fuerzas chilenas se internaron por el río Bio Bío, enfrentándose a los pehuenches y derrotándolos militarmente. Los chilenos repoblaron Santa Bárbara y Quilaco, poblados que habían sido destruidos en 1769 durante un alzamiento general de pehuenches comandado por los caciques Lebian y Pilmigerenantu.

Con esta incursión se pone fin a la guerra contra los pehuenches, los que son vencidos y localizados en reducciones. De acuerdo a la ley de radicación imperante, aplicada entre los años 1884 y 1929, se les asignaron lotes de tierras bajo goce común y con prohibición de vender a cada parentela indígena.

Con el advenimiento de la vida en reducciones, los pehuenches ponen fin a su vida seminómade, ya que ven reducidas sus áreas de caza y recolección, y por otro lado se gatilla la incorporación definitiva de un uso del suelo distinto y extraño para ellos: la agricultura, actividad que con el transcurso del tiempo llegará a ser permanente en el sistema productivo pehuenche.

La Comisión Radicadora de Indígenas les otorgó legalmente el derecho a la tierra en los primeros años del siglo XX, pero ese proceso no consideró a todos los habitantes y hubo injusticias procesales que favorecieron a los colonos por sobre los dueños ancestrales de la tierra.

Todavía hay litigios por los terrenos que limitan con la cordillera y las riberas del río Bio Bío, porque los pehuenche que no consiguieron sus títulos de dominio se vieron desplazados por colonos no indígenas. A esto hay que sumarle que en 1979, la Dictadura de Augusto Pinochet Ugarte dictó una ley que dispuso la división de las comunidades y la separación de las tierras que tradicionalmente se explotaban comunitariamente.

Actualmente, se estima en diez mil los pehuenches que habitan la zona cordillerana comprendida entre el río Bio Bío y la laguna Icalma.

El aislamiento geográfico en que viven ha facilitado que la etnia conserve gran parte de sus tradiciones, su cultura, su arraigo a la tierra y su armónica relación con la naturaleza. La economía pehuenche se basa en la agricultura, la crianza de ganado, la recolección de piñones y algunas labores artesanales.

La carencia de tierras suficientes para sustentar a la población, el agotamiento progresivo de la productividad del suelo y la falta de oportunidades han puesto a los pehuenche en una aguda crisis económica, que se ve agravada por la migración de los más jóvenes y por un engranaje de condiciones sociales adversas: analfabetismo, desnutrición, alcoholismo, falta de una educación apropiada para su cultura, carencia de médicos permanentes en las postas y deficiente acceso a la justicia, entre otros factores.

Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística señalan que en el Alto Bio Bío, donde la mayor parte de la población es de origen pehuenche, los índices de extrema pobreza superan el 90%, lo que demuestra que aquí predomina una de las situaciones socioeconómicas más fuertemente deprimidas del país.

Alto Bio Bío - El Conflicto de las Centrales Hidroeléctricas


Pero en Alto Bio bío ha habido de todo menos tranquilidad. Especialmente en los últimos años. Y no sólo por la oposición a las obras de construcción de las centrales hidroeléctricas que concitó. También lo han sido las históricas reivindicaciones de los pehuenches sobre predios en manos de particulares.

Ambos procesos han desembocado en hechos tan lamentables como atentados incendiarios, requerimientos judiciales e, incluso, con víctimas fatales.

Cuando a principio de los ´90 se comenzó a construir la central Pangue, organizaciones indigenistas y ecologistas se movilizaron para rechazar el proyecto. Pero con la central Ralco, la oposición judicial y de hecho llegó a poner en jaque el proyecto, que ha sufrido sendos retrasos en su puesta en marcha. Ahora en pleno estado de operaciones.

Se cortaron caminos de acceso, se atentó contra camiones de contratistas, hubo enfrentamientos con Carabineros, llegándose a requerimientos por infracción a la Ley Antiterrorista que condenó a un dirigente a cinco años de cárcel. Los años más álgidos fueron en agosto de 1998 y a principios de 2001.

Las demandas territoriales tienen su base en la importancia cultural y económica de la tierra para las empobrecidas familias indígenas, ahora circunscritas a un territorio que no permite su sustentabilidad. La mayoría de ellos vive en comunidades, con títulos de merced que datan de principios del siglo pasado.

Durante estas décadas la población ha tenido un fuerte crecimiento pero la superficie sigue siendo la misma. El conflicto se radica en la cuenca del río Queuco, específicamente en los fundos Queuco y Trapa Trapa y en las veranadas de los mismos, aunque también llega a la reserva nacional Ralco, por el cajón del Bio Bío.

El episodio más triste se vivió el 13 de julio de 2002 cuando un conflicto al interior de la comunidad de Cauñicú por la forma en que se llevaba la “acción de recuperación de tierras” terminó con la muerte de dos pehuenches y dejó heridos a otros 10.

En medio de estas acciones reivindicativas, casi un centenar de familias de colonos o pequeños agricultores, aún espera una solución definitiva después de ser trasladados desde la cordillera a las cercanías de Santa Bárbara.

Alto Bio Bío - La Nueva Comuna de Alto Bio Bío


La comuna de Alto Bio Bío que se segregó de la actual comuna de Santa Bárbara, situada en el área suroriente de la región y limítrofe con Argentina. Tiene una superficie de 3 mil 379,5 kilómetros cuadrados (es la más extensa de la Región del Bio Bío), representando el 22,4% del territorio de la provincia de Bio Bío.

Su población es de 20 mil 293 habitantes, que corresponde al 5,8% de la población de la citada provincia, presentando un crecimiento intercensal del 17,6%, el mayor de dicha área jurisdiccional.

Ya en la década de los ´80 se presentó una petición para crear la comuna de Alto Bio Bío, la que no se formuló posteriormente. Ésta se fundamentó en el hecho de que la comuna de Santa Bárbara presentaba dos realidades muy diferenciadas desde las perspectivas cultural y productiva, en atención a que su sector oriental está ocupado por un conjunto de comunidades pehuenches, con marcadas carencias sociales y serios problemas de integración al desarrollo.

A su vez, el sector poniente está habitado por población no autóctona, con un nivel de desarrollo muy diferente y con una economía agrícola y ganadera de características intensivas, integrada al valle central del país.

Con estos mismos argumentos, la propuesta volvió a ser planteada a principios de la década de los `90 por el ex diputado Octavio Jara Wolf y más tarde por el gobernador provincial Juan Carlos Coronata.

La comuna de Alto Bio Bío Tiene una superficie aproximada de 2 mil 100 km2 y es la más extensa de la provincia, quedando la comuna de Santa Bárbara con un territorio remanente de mil 260 Km2. Respecto de la población, Alto Bio Bío contaría con un total estimado de 6.300 habitantes, a su vez Santa Bárbara con 14.000 personas.

La comuna dispone de un equipamiento básico, como escuelas, consultorio general, postas, Carabineros, sedes de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) y Empresa de Abastecimiento de Zonas Aisladas (Emaza). También está un moderno liceo.

La creación de esta comuna formó parte de un compromiso del Gobierno de Chile en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, en el marco de la intervención en el conflicto suscitado con motivo de la construcción de la represa Ralco.

La decisión del Ejecutivo obedece a la necesidad de adecuar periódicamente la estructura territorial del país al dinamismo demográfico, al crecimiento de la actividad económica y a la satisfacción de las demandas de la comunidad, empleando criterios técnicos que aseguren la viabilidad de la nueva comuna como unidad territorial.

Alto Bio Bío - Historia de Alto Bio Bío


El Alto Bio Bío, a diferencia de lo que sucede ahora, durante siglos estuvo marcado por el silencio o, más bien, por una bullente actividad que no llegaba a los oídos del valle.

La poca literatura existente apenas hace mención a la zona y los pehuenches. Las aproximaciones más serias recién comienzan a escribir sus pequeños capítulos a mediados del siglo XVIII con la instalación de una línea fortificada, asociada a la actividad evangelizadora de los misioneros católicos, que iba desde Rucalhue, pasando por Villucura y Santa Bárbara. El origen de los indígenas es sólo motivo de algunas cuantas teorías, pero nada concreto.

Más antecedentes hubo por la zona de Antuco (algunas decenas de kilómetros al norte) donde se realizaba una fuerte actividad comercial entre criollos y pehuenches. Así lo dan cuenta los libros de viaje del naturalista polaco Ignacio Domeyko y el artista bávaro Mauricio Rugendas (quien hizo los primeros retratos de los indígenas).

Como estábamos diciendo, la tranquilidad de la zona sólo fue interrumpida a principios del siglo XIX por las cacerías de los ejércitos chilenos de los montoneros aún fieles al Reino Español o de las bandas de cuatreros que asolaban las haciendas de los criollos en el llano (los hermanos Pincheira escribieron algunos de sus capítulos en el Alto Bio Bío).

100 años más tarde lo fueron los sucesos de Ránquil, en la parte más oriental de la cordillera, donde una revuelta nacional obrera que nunca se hizo, sí se realizó en esa zona, con un trágico saldo de muertos.

Pero salvo esas excepciones, la historia de sus habitantes ya no se escribió en los pocos libros que citan o mencionan estos acontecimientos y el paso de los años sólo se registró en los pehuenches que permanecieron en una condición de virtual aislamiento donde, incluso, llegaron a optar por comercializar sus productos en territorio argentino que en suelo patrio debido a la cercanía geográfica y facilidad de acceso, antes que trasladarse por el tortuoso camino a Santa Bárbara.