Nuevo fondo para Artes Escénicas

La existencia de un nuevo fondo público, en el caso del teatro para la promoción y difusión de las obras, especialmente en el extranjero, anunció la Ministra de Cultura, Paulina Urrutia, durante una reunión con los programadores internacionales que asisten al Festival Santiago a Mil.

Se trata de la línea del Fondart "Ventanilla Abierta", que estará a disposición de los interesados durante todo el año "para brindar mayores oportunidades a muchos, como política de Estado" y forma de contribuir a la vinculación con la producción internacional, según manifestó la autoridad,.

A la reunión de trabajo asistió una veintena de representantes de Festivales de Europa, América Latina y Estados Unidos, con el fin de observar la amplia cartelera y gestionar el intercambio.

Entre los más solicitados se encuentra el dramaturgo nacional Guillermo Calderón, cuya obra "Neva" en 2008 ya estuvo en escenarios de Corea, Italia y España. Su trilogía, compuesta por "Neva", "Diciembre" y "Clase", estará en el Festival de Buenos Aires 2009, además de otras invitaciones a México, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y Polonia. Este año también "El Capote", de la compañía Milagros, que lidera Aline Kuppenheim, estará en el Festival de Moscú.

Alto Bio Bío, Mas Allá de la Frontera


Una alternativa que aparece como más interesante es la posibilidad de usar el paso fronterizo de Pucón Mahuida, al interior del fundo El Barco, para el potencial ingreso de miles de turistas de ese país y del extranjero que llegan hasta el centro Copahue Caviahue.

Se trata de uno de los recintos más modernos en su género en el continente que está abierto invierno y verano, gracias a su centro invernal y a las aguas termales, respectivamente.

La idea es generar un circuito turístico que incorpore al camping turístico de la laguna El Barco, paraje de una inconmensurable belleza rodeado de araucarias y cordillera que es administrado por los propios pehuenches asentados en el lugar.

El complejo trasandino está a apenas unos cuantos kilómetros de la frontera, con un camino que llega hasta el mismo hito limítrofe. Por el lado chileno sólo faltaría mejorar un camino (ahora senda de penetración) de unos 15 kilómetros, además de habilitar los servicios aduaneros a cada lado de la frontera.

Tan interesados como los trasandinos estaban los pehuenches del fundo El Barco, quienes se mostraban dispuestos a exponer sus tradiciones y costumbres, además de organizar excursiones a los visitantes para recorrer sus sectores más característicos.

La idea fue expuesta el año pasado por el intendente (alcalde) de esa comuna, Oscar Mansegoza, al edil René Correa. Incluso se realizó un recorrido y quedó el compromiso de realizar gestiones antes sus respectivos Gobiernos. Ahora, con la nueva comuna, la idea puede reactivarse.

Alto Bio Bío - Ojo de Agua


Ubicado en el sector de Cherquelauquén por el camino a Ralco Lepoy, a 109 kms de Santa Bárbara, el Ojo de Agua, es un extraño lugar árido, de donde emana agua de baja temperatura que da origen a un río que desemboca en el río Ralco. Por sus atractivas características, se destaca como lugar de excursión y fotografía.

Alto Bio Bío - Laguna El Barco


El fundo "El Barco" con una superficie de 18 mil hectáreas, está enclavado en plena cordillera andina, a 170 kms al este de Los Ángeles. Existen en su interior innumerables valles de tupidos bosques nativos regados por caudalosos ríos. Se encuentran además imponentes montañas, rocosos cerros y suaves lomas. Cientos de especies y vegetales habitan sus extensas llanuras. Sin embargo, si de belleza se trata, existen en el lugar parajes de ensueño, como la hermosa laguna que lleva el nombre del fundo. La laguna "El Barco", con una superficie de 200 hectáreas, es verdaderamente un espectáculo de belleza, abundancia y paz.

Alto Bio Bío - El mirador de Ralco Lepoy


El mirador de Ralco Lepoy es un observatorio natural que queda emplazado a 90 kilómetros al sureste de Santa Bárbara por el camino a Ralco Lepoy.

Desde allí se aprecia la escuela-internado, que atiende a la comunidad pehuenche y el río Bio Bío se pierde en el horizonte.

A este sitio, apto para la fotografía y el picnic, solo se puede acceder en vehículo de doble tracción.

Alto Bio Bío - El río Bio Bío


El río Bio Bío es uno de los más importantes del país. Con sus 380 kilómetros de extensión, nace en los lagos Galletué e Icalma (Novena Región) y continúa su serpenteante camino hasta desembocar en el mar, frente a la ciudad de Concepción, alimentado en su marcha por varios ríos tributarios, como el Laja y Duqueco, entre otros.

Frontera natural entre españoles y mapuches en los tiempos de la Conquista, la Colonia y parte de la naciente República, sus aguas ahora bañan las costas de 14 comunas que suman una parte importante de la población regional.

Además de su importancia por la población colindante y las industrias que se han levantado en su entorno, desde mediados de los años ’90 suma un estratégico rol en la actividad fabril del país al ser uno de los principales núcleos de generación energética con la puesta en marcha de las central Pangue (1997) y Ralco (2004), dos de las mayores obras hidráulicas que se han construido en el país.

Alto Bio Bío - Salto del Turbio


Un torrentoso río que baja por las quebradas cordilleranas, conocido como "El Turbio" por el color café de sus aguas, da origen al salto del Turbio. Una caída de agua, distante a 71 de Santa Bárbara, por el camino a Ralco Lepoy.

Sitio ideal para la fotografía y contemplar el volcán Callaqui y su nevado permanente, conocido por los lugareños como "La Blanca".

Alto Bio Bío - Baños Termales de Alto Bio Bío


Recorrer la ruta que bordea el río Queuco, aguas arriba, hasta el valle de Trapa-Trapa, para terminar en el volcán Copahue es una aventura en todos los sentidos.

Luego de cruzar por las comunidades de Pitril y Cauñicú, en medio de un espectacular paisaje natural, y a 110 kms de Santa Bárbara, se llega a los baños termales de Nitrao.

Por el valle del río Pangue hacia la cordillera los senderos llevan hacia el Callaqui o Callaquén, como le denominan los pehuenches, a este volcán ubicado a más de 2 mil 800 metros sobre el nivel del mar.

Alto Bio Bío - Reserva Nacional Ralco


Enclavada en la zona cordillerana del Alto Bio Bío, tiene entre sus atractivos la laguna La Mula (pequeño ojo de agua en medio de la cordillera) y el imponente volcán Callaqui coronado de araucarias y lengas milenarias.

Ubicada en los faldeos cordilleranos, la mitad de la superficie de la Reserva Nacional Ralco corresponde a altas cumbres y rocas, entre las que se encuentra el volcán Callaquén, cuya altura aproximada es de 3 mil metros sobre el nivel del mar.

El resto de la superficie se encuentra cubierta con formaciones de araucarias, lengas, coihues, ñirres, y especies de matorrales y pastizales.

Son 12 mil 424 mil hectáreas, que tienen un alto valor escénico y presentan grandes condiciones físicas para el excursionismo.

Desde el año pasado que en el lugar se encuentra operativo, durante el verano, un camping administrado por las familias pehuenches relocalizadas en la zona debido a la inundación de la central Pangue. Cuenta con sitios para acampar, agua potable y baños.

Alto Bio Bío - Alto Bio Bío, Potencial Verde


Areas de interés en el Alto Bio Bío son la reserva forestal Ralco (administrada por la Conaf), las termas de Nitrao y Chichintahue, los volcanes Callaqui y Copahue (a más de tres mil metros sobre el nivel del mar), las lagunas El Barco, La Mula, Cauñicú, entre otras.

En el último tiempo también está el lago formado tras la construcción de la central Pangue y el que se está llenando por la central Ralco.

Además, destaca la belleza paisajística del lugar, caracterizada por los bosques de robles, raulíes, lengas y araucarias (en las zonas más altas), así como por esteros y cascadas. La topografía es, esencialmente, ondulada y quebrada.

Alto Bio Bío, Potencial Verde


Áreas de interés en el Alto Bio Bío son la reserva forestal Ralco (administrada por la Conaf), las termas de Nitrao y Chichintahue, los volcanes Callaqui y Copahue (a más de tres mil metros sobre el nivel del mar), las lagunas El Barco, La Mula, Cauñicú, entre otras.

En el último tiempo también está el lago formado tras la construcción de la central Pangue y el que se está llenando por la central Ralco.

Además, destaca la belleza paisajística del lugar, caracterizada por los bosques de robles, raulíes, lengas y araucarias (en las zonas más altas), así como por esteros y cascadas. La topografía es, esencialmente, ondulada y quebrada.

Alto Bio Bío - Alto Bio Bío, Paraiso del Turismo


La comuna de Alto Bio Bío, tiene un enorme potencial de crecimiento y desarrollo en la singularidad de su gente y su privilegiada.

La presencia de una numerosa comunidad pehuenche, etnia única de Los Andes australes con sus particulares aspectos culturales y sociales, y de una naturaleza que se muestra imponente en las abruptas montañas, bosques y ríos aparecen como los principales atractivos para desarrollar el turismo.

Es aún cuando este rubro está comenzando a ser explotado -pero aún en una etapa bastante incipiente-, la zona de Alto Biobío tiene un sinfín de atractivos que bien trabajados le permitirían llegar a ser un centro turístico de proyección nacional e internacional.

Ahora los accesos se encuentran en buenas condiciones (carretera pavimentada hasta la localidad de Ralco, futura cabecera comunal), mientras que los caminos de tierra interiores (por los cajones de los ríos Queuco y Biobío) se encuentran aptos para el tránsito vehicular, aunque en móviles de doble tracción.

Por estos motivos las perspectivas parecen ser ahora más interesantes que nunca antes.

Alto Bio Bío - El Esplendor de la Naturaleza en Alto Bio Bío


Como despertado de un largo e injusto letargo, el Alto Bio Bío despertó con fuerza a principios de la década de los ’90 para mostrarse ante la comunidad nacional e internacional. No fue, sin embargo, toda su enorme belleza natural o el interés cultural por la presencia de uno de los sectores en el país con la presencia de la etnia pehuenche lo que despertó a la zona.

No fueron las centrales hidroeléctricas o, más bien dicho, la oposición a su construcción, lo que puso a esa zona en el tapete de la noticia nacional e internacional. Por eso, invariablemente, hasta la fecha pehuenches y Alto Bio Bío, bajo el subjetivo prisma de estar a favor o en contra de las centrales hidroeléctricas, han copado la atención.

Sin embargo, esta zona y sus habitantes son mucho más que esa situación en especial. Es la perfecta combinación de cultura autóctona y naturaleza en estado virgen la que se abre a los ojos de los visitantes. Son sus ríos serpenteando entre las montañas cubiertas de la más rica flora y fauna; son sus hombres, los hombres del pehuén, los que han escrito una historia riquísima y particular, marcada abruptamente por una condición geográfica de una belleza impresionante pero que también castiga con dureza en los tiempos de lluvias y nevazones.

El Alto Bio Bío, a diferencia de lo que sucede ahora, durante siglos estuvo marcado por el silencio o, más bien, de una bullente actividad que no llegaba a los oídos del valle. En efecto, la poca literatura existente apenas hace mención a la zona y los pehuenches. Las aproximaciones más serias recién comienzan a escribir sus pequeños capítulos a mediados del siglo XVII con la instalación de una línea fortificada, asociada a la actividad evangelizadora de los misioneros católicos, que iba desde Rucalhue, pasado por Villucura y Santa Bárbara. El origen de los indígenas es sólo motivo de algunas cuantas teorías, pero nada más concreto.

Más antecedentes hubo por la zona de Antuco (algunas decenas de kilómetros al norte) donde se realizaba una fuerte actividad comercial entre criollos y pehuenches. Así lo dan cuenta los libros de viaje del naturalista polaco Ignacio Domeyko y el artista bávaro Mauricio Rugendas (quien hizo los primeros retratos de los indígenas).

Como estábamos diciendo, la tranquilidad de la zona sólo fue interrumpida a principios del siglo XVIII por las cacerías de los ejércitos chilenos de los montoneros aún fieles al Reino Español o de las bandas de cuatreros que asolaban las haciendas de los criollos en el llano (buena parte de las historias de los hermanos Pincheiras se escribieron en el Alto Bio Bío). 100 años más tarde lo fueron los sucesos de Ránquil, en la parte más oriental de la cordillera, donde una revuelta campesina dejó un trágico saldo de muertos.

Pero salvo esas excepciones, la historia de sus habitantes ya no se escribió en los pocos libros que citan o mencionan estos acontecimientos y el paso de los años sólo se registró en los pehuenches que permanecieron en una condición de virtual aislamiento donde, incluso, llegaron a optar por comercializar sus productos en territorio argentino que en suelo patrio debido a la cercanía geográfica y facilidad de acceso, antes que trasladarse por el tortuoso camino a Santa Bárbara.

Esto fue así hasta principios de la década pasada. Todo cambió cuando se anunció, se construyó y se inauguró la central hidroeléctrica Pangue, por parte de la empresa eléctrica Endesa, en el curso superior del río Bio Bío, a unos 105 kilómetros al oriente de Los Ángeles, en medio de la polémica y oposición de los grupos ambientalistas e indígenas, debido a los efectos culturales y ecológicos que involucran el levantamiento de la represa. Esa polémica se acentuó con la central Ralco, que inunda unas 3 mil 500 hectáreas (siete veces más que Pangue) y obligó a relocalizar a un centenar de familias.

Pero al margen de esa polémica, la zona destaca por su enorme potencial turístico “descubierto” por el país y el mundo a propósito de las centrales hidroeléctricas, que se focaliza justamente en la precordillera y la cordillera de Los Andes. Los valles de Queuco - hasta el volcán Copahue - y Pangue, hasta el volcán Callaqui, constituyen destinos obligados en la práctica del ecoturismo y del turismo aventura. Estos parajes ofrecen un entorno natural de ríos, bosques nativos, termas, nieve, flora y fauna, los que, en su conjunto, permiten desarrollar actividades como el andinismo, pesca, rafting, excursionismo, entre otros.

Alto Bio Bío, Paraiso del Turismo


La comuna de Alto Bio Bío, tiene un enorme potencial de crecimiento y desarrollo en la singularidad de su gente y su privilegiada.

La presencia de una numerosa comunidad pehuenche, etnia única de Los Andes australes con sus particulares aspectos culturales y sociales, y de una naturaleza que se muestra imponente en las abruptas montañas, bosques y ríos aparecen como los principales atractivos para desarrollar el turismo.

Es aún cuando este rubro está comenzando a ser explotado -pero aún en una etapa bastante incipiente-, la zona de Alto Bio Bío tiene un sinfín de atractivos que bien trabajados le permitirían llegar a ser un centro turístico de proyección nacional e internacional.

Ahora los accesos se encuentran en buenas condiciones (carretera pavimentada hasta la localidad de Ralco, futura cabecera comunal), mientras que los caminos de tierra interiores (por los cajones de los ríos Queuco y Bio Bío) se encuentran aptos para el tránsito vehicular, aunque en móviles de doble tracción.

Por estos motivos las perspectivas parecen ser ahora más interesantes que nunca antes.